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domingo, 26 de marzo de 2017

TELEPATÍA



Me ha ocurrido en varias ocasiones a lo largo de mi vida. Serán simples coincidencias he pensado siempre, pero en estos últimos días me ha ocurrido en dos ocasiones y por ello me decido a contar aquí estas historias, que aburrirán al más pintado pero que a mí me sirven de recuerdo y archivo. No son de miedo pero sí que adquieren tintes esotéricos. Sigo pensando que es una mera casualidad, pero no quita para que manifieste mi extrañeza y un cierto estupor. La definición que arroja el Diccionario de la Lengua del vocablo «telepatía» es «Coincidencia de pensamientos o sensaciones entre personas generalmente distantes entre sí, sin el concurso de los sentidos, y que induce a pensar en la existencia de una comunicación de índole desconocida». En una segunda acepción redunda en lo mismo aclarado que se refiere de forma familiar a «Transmisión de contenidos psíquicos entre personas, sin intervención de agentes físicos conocidos». En la Wikipedia se puede leer que «Es considerada como una forma de percepción extrasensorial o cognición anómala, además se piensa que esta es instantánea».

En algunas ocasiones me ha ocurrido el estar pensando en hacer una determinada cosa o llamar por teléfono a una persona y en ese preciso instante recibir una noticia sobre el particular, por ejemplo a través de la televisión o la radio, o incluso recibir la llamada telefónica de esa persona como si hubiera sido capaz de leerme el pensamiento. Sigo insistiendo en que científicamente, por lo menos en la actualidad, se trata de una circunstancia que no podemos explicar y que debemos atribuir a la casualidad. Quién sabe si con el avance de las ciencias se puede llegar a determinar que esto sea posible bajo ciertas circunstancias o con determinadas personas. Si es una cuestión personal es como para tener respeto al asunto cuando no algo de repelús.

Hace un par de semanas escribía en este blog la entrada «TRAMPANTOJO», que contenía el siguiente literal extractado «A mi buen amigo Antonio G.N., al que por cierto hace tiempo que no veo y va siendo hora de llamar, se le ocurrió…». Suelo publicar las entradas el domingo por la mañana pero en algunas ocasiones las voy dando forma a lo largo de la semana para irlas preparando y revisando. Cuando estaba escribiendo el texto mencionado, recibo una llamada telefónica de una compañera de trabajo de ambos, Ángeles, con la que hace años que no tengo relación ni personal ni telefónica, para anunciarme que Antonio G.N. había muerto de un cáncer. Será una casualidad pero es como para mosquearse el estar escribiendo o pensando en una persona y recibir una noticia directa de ella o sobre ella.

Estas letras las escribo el jueves por la tarde y hacen referencia a un hecho que me ha ocurrido en la oficina esta mañana y que ha vuelto a dejarme sorprendido y me ha animado a escribir esta entrada. Recibo una llamada telefónica del responsable de otro departamento, con el que hablé de un asunto hace un par de meses o tres, no recuerdo bien, pero quizá fuera antes de fin de año. En aquella conversación le facilité el nombre de un responsable de un departamento en el Reino Unido con el que tenía interés de contactar de nuevo para resolver unos asuntos. Mientras manteníamos la conversación telefónica, ambos estábamos buscando en nuestros repositorios de correo tratando de localizar el supuesto mensaje que yo le envié en su día para comunicarle los datos de esta persona, cuyo nombre no viene a cuento pero que responde a las iniciales B.T. Al final y al no encontrar ni él ni yo el correo, evaluamos la posibilidad de que se lo hubiera facilitado por teléfono, con lo que varié mi foco de búsqueda a otros documentos archivados en mi ordenador, siempre mientras estábamos al teléfono. Una vez encontrado el nombre y el correo electrónico, cuando se lo estoy facilitando, escucho un «no me lo puedo creer» al otro lado de la línea, con lo que le pregunto qué es lo que ocurre y me contesta que en ese preciso instante le acaba de entrar un correo electrónico en su buzón procedente de… el mismísimo B.T. y además para tratar del mismo asunto que tenía entre manos. Hay que tener en cuenta la diferencia horaria existente entre los dos países pero como esto de la telepatía es instantáneo…

Ya no sé qué pensar. En este caso puede ser que las sincronías telepáticas sean mías o de mi interlocutor o una concordancia de los dos. En todo caso el hecho ahí está, así ha ocurrido y aquí queda fielmente reflejado. Parece que por el momento no hay explicación, pero quién sabe si la habrá en el futuro. Hay una rama de la psicología denominada «parapsicología» o «parasicología» que se dedica al «Estudio de los fenómenos y comportamientos psicológicos, como la telepatía, las premoniciones, la levitación, etc., de cuya naturaleza y efectos no ha dado hasta ahora cuenta la psicología científica». En la Wikipedia puede leerse el siguiente texto: «algunos investigadores señalan que, con la tecnología necesaria, en un futuro será posible interpretar las ondas cerebrales mediante algún dispositivo y enviar mensajes textuales a un receptor de manera inalámbrica. Sin embargo, descartan que este proceso pueda llevarse a cabo de cerebro a cerebro sin mediación tecnológica. Hasta la fecha, las únicas pruebas de la telepatía son las narraciones testimoniales, pues jamás se ha podido reproducir un fenómeno telepático en laboratorio».

Hace ya muchos años, más de tres décadas, participé en el curso conocido internacionalmente como Método Silva de Control Mental que sigue impartiéndose en la actualidad y del que guardo mi carnet que es la imagen que ilustra esta entrada. En alguno de los ejercicios y en un estado que en la actualidad califico como hipnótico aunque en aquella época no lo sabía, los participantes «conectaban» con otras personas e incluso plantas en la misma sala. Sin mediar palabra, con los ojos cerrados y sin saber con qué persona o que planta —como ser vivo que es—, se generaba información del ser «conectado». Hay que decir que en una gran cantidad de pruebas, que pienso no estaban preparadas, la información facilitada era real y fiable.

Pues nada, aquí quedan mis narraciones testimoniales al tiempo que me brindo a que me estudien, a ver si llegamos a alguna conclusión.



viernes, 17 de marzo de 2017

MEDICAMENTOS



Hace ya muchos años el precio de los preparados farmacéuticos venía indicado en el envase de los mismos. Posteriormente se pasó a un sistema en el que era frecuente encontrar una pegatina encima para modificar el precio. Ahora ya los precios no figuran en los envases… y en ningún lado, al menos que yo haya sido capaz de encontrar. Los medicamentos tienen por lo general y salvo excepciones una fecha de caducidad muy dilatada en el tiempo ya que sus principios activos suelen ser bastante estables. A tenor de esto se me ocurre preguntar cuanto irán creciendo cada año los stocks existentes en las farmacias. Se cambia el precio en el ordenador y de un plumazo queda todo actualizado. Voy a ser bien pensado por un momento y seguro que no todos subirán, alguno habrá que baje de precio. Me vino esto a la cabeza ayer cuando me dirigí a una papelería a comprar una barra de pegamento y me cobraron por ella mucho menos de la mitad de lo que suele costar normalmente. La explicación que se me ocurre es que la tenían marcada desde hace tiempo, años, y no se habían preocupado de actualizar la etiqueta con el precio.

Hace una decena de años estuve un tiempo trabajando en un centro de ayuda a drogadictos dependiente del ayuntamiento de Madrid. El equipo interdisciplinar estaba compuesto por médicos, psicólogos, sanitarios, auxiliares… Hice bastante amistad con todos ellos y una de las cosas que me llamó mucho la atención fue la especial relación de los médicos con los visitadores de los laboratorios: cuando no les regalaban detalles de nivel, de mucho nivel, les invitaban con su mujer a un congreso médico en Nueva York, así como lo cuento. Han pasado los años y no sé cómo estará este asunto de las «prebendas» a cambio de recetar o utilizar determinados medicamentos, pero como lector de este blog ya habrá deducido que últimamente soy muy malpensado en todo lo que me rodea. ¿Se trata de una leyenda o seguimos en una edición corregida y aumentada? Copio y pego una información localizada en internet …«He sido testigo directo de cómo algunos compañeros han recorrido el mundo a todo trapo con la “coartada” perfecta de la asistencia a congresos, asistencia que muchas veces era solo teórica ya que en la práctica eran meros viajes de placer envueltos en la coartada perfecta de un congreso. He visto invitaciones fastuosas para ir Oriente Medio, viajes de fin de semana a Nueva York, realización de eventos en balnearios y spa, reuniones que duraban tres días y solo había unas pocas horas de docencia real. En fin, algunos colegas han recorrido el mundo entero y con un nivel impropio a sus ingresos reales gracias a la invitación de la industria del medicamento». Qué cada cual opine y asigne un índice de veracidad a este comentario.

Desde hace ya más de dos décadas, cuando se acerca la primavera y los primeros calores sufro un problema derivado de una falta de circulación sanguínea en la pierna izquierda. Una mala instrucción o cuando menos inexacta y no bien entendida por mí del médico que me realizó una artroscopia de menisco en la rodilla izquierda me provocó flebitis y obstrucción circulatoria, que hace que en estas fechas tenga que tomar un medicamento para facilitar la circulación y prevenir los edemas e hinchazones. Como digo es un tema que me acompaña desde hace muchos años y guardo la provisión de medicina de un año para otro para empezar a tomarlo al notar los primeros síntomas, cuál ha sido el caso en estos días atrás de calores inusitados. El año pasado ya me mosqueé del precio de la medicina e hice una anotación en tinta roja en la caja ¡Ojo, muy caro! Lástima que, no sé por qué, no anoté el precio que había pagado por la caja con 30 sobres para disolver en agua que cubren un número igual de días dado que la dosis es de un sobre diario.

¿Quién marca el precio de los medicamentos en España? Cuando me dirigí a la farmacia hice lo que nunca habría hecho antes en mis muchas décadas de vida: preguntar el precio del medicamento antes de pedirlo. La sorpresa fue mayúscula al oír la contestación de la boticaria: 18,95 euros. Como tengo todavía existencias en casa y la compra era en previsión para el año que viene, me retiré a mis cuarteles sopesando la posibilidad de perder, perdón, emplear un tiempo en una visita al médico para obtener la correspondiente receta y ahorrarme unos eurillos, cada vez menos por los copagos, utilizando mi derecho a usar de vez en cuando el llamado SNS, Sistema Nacional de Salud.

Como uno no se puede estar quieto, me puse a indagar un poco en el asunto y pude comprobar que el medicamento que vengo utilizando desde hace más de 20 años y que puede verse en la imagen, está FUERA del SNS desde el año 2012, es decir, no lo cubre el seguro como vulgarmente se suele decir. Voy poco al médico por mí pero algunas veces por los familiares, y ya me viene sonando con demasiada frecuencia aquello de que la medicina que yo le recomendaría es tal o cual, lo que ocurre es que es un poco cara y además está fuera del SNS…

Y repito la pregunta: ¿Quién marca el precio de los medicamentos en España? ¿Cuestan lo mismo en todas las farmacias? Me puse a investigar un poco y fui a otras dos farmacias a preguntar el precio y en este caso era el mismo. ¿Se puede saber de alguna manera el precio de un medicamento sin tener que ir a preguntarlo? Trasteando por internet no he logrado encontrar ningún sitio donde consultar esto. Parece que pudiera estar disponible en una página web del Colegio de Farmacéuticos pero el acceso es exclusivo para colegiados. Ante todo ello y para los medicamentos que están fuera del sistema de recetas y recobros, me pregunto cómo se podría detectar si a un desaprensivo farmacéutico le da por elevar unilateralmente un determinado precio. Ya sé que todos son honrados y no lo hacen, pero no es esa la cuestión sino la posibilidad de detectar si a alguno de le va la olla y le da por abaratar los precios con respecto a los «oficiales». Si me acerco a la farmacia a comprar una botella de alcohol y me cobran esto o lo otro, ¿cómo sé si la cosa está como debe de estar?

Hay un portal en internet que uso con frecuencia: VADEMECUM. Desde mi época de estudiante me gustaba indagar en los medicamentos y sus principios activos. El principio activo del Venoruton es la Troxerutina, a pesar de que en el prospecto no lo dice exactamente así. Buscando en Vademecum se pueden encontrar cinco productos comercializados con ese principio activo: ESBERIVEN (0,50€ la dosis diaria), Troxerutina CINFA (0,41€), Troxerutina KERN PHARMA, Troxerutina NORMON (no comercializado) y el mencionado VENORUTON(0,63€). Como curiosidad resaltar que todos ellos están fuera de la cobertura del Sistema Nacional de Salud por lo que tendremos que abonar su precio total en la farmacia.

Puestos a indagar y puesto que no he tenido forma de encontrar los precios por ningún lado, he encontrado una información en este enlace, que dice que, como media, el precio de los medicamentos en España está un 16% por debajo del general de la zona europea, pero no se comenta nada de los sueldos ni de las pensiones en España en comparación con la media europea, con lo que de entrada esta información es tendenciosa cuando menos. Personado de nuevo en una farmacia, me informaron que el de CINFA con el mismo número de dosis cuesta 12,25€, lo que es un ahorro significativo con respecto a los 18,95€ que cuesta el que venía comprando todos los años. Sigue siendo «una pasta», pero que remedio. He encargado una caja en previsión para el año que viene y esta vez apuntaré en rojo y en negrita el aviso y el precio. Además, siempre quedará esta entrada en el blog como recordatorio y ahora solo resta tomar buena nota del nombre del laboratorio carero para ponerle una cruz y tener cuidado en el futuro.

AÑADIDO EL 22-MAR-2017

Según un noticia publicada en bez el 21 de marzo de 2017 titulada "Seis farmacéuticas, expedientas por prácticas restrictivas de la competencia"
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha abierto expediente contra las farmacéuticas Pfizer, Janssen-Cilag, Merck Sharp & Dohme de España, Lilly, Sanofi-Aventis y Novartis Farmacéutica. La sanción del organismo hace referencia a unas posibles prácticas restrictivas de la competencia al implantar un sistema de doble precio.
Según el regulador, "la infracción consistiría en el establecimiento de unos sistemas de distribución a través de los cuales habrían implantado o pretenderían implantar un sistema de doble precio, además de un acuerdo colusorio entre los laboratorios en el diseño y establecimiento de estos sistemas de distribución".


domingo, 12 de marzo de 2017

TRAMPANTOJO



El domingo pasado tras la comida nos disponíamos a sestear un poco en el sofá. Es sabido que para estos menesteres el acompañamiento de la televisión con su runrún de fondo es un buen aliado, con lo que cualquiera de las películas que emiten las diferentes cadenas sirve. En la cadena que estaba sintonizada en el televisor acababa de empezar una película de la no conocíamos ni el título. El hecho fue que no pegamos ojo en las dos horas siguientes, viéndola entera hasta su finalización con las correspondientes sesiones intercaladas de anuncios comerciales.

Hace ya muchos años, el poeta español Ramón de Campoamor y Campoosorio, nacido en 1817 y fallecido en 1901, incluyó en su fábula «Las dos linternas» el siguiente cuarteto, por todos conocido:

En este mundo traidor,
nada es verdad ni mentira,
todo es según el color,
del cristal con que se mira.

En estos días estamos asistiendo al juicio conocido como caso Palau por el saqueo ocurrido durante años a los fondos públicos en el Palau de la Música de Barcelona, donde particulares y políticos sacaban todas las astillas que podían para ellos y sus compañeros. Una cuestión quiero resaltar y es que la máxima responsable de las finanzas del citado Palau era la hija del subdirector. Mantener relaciones más allá de las profesionales en un trabajo es una cuestión bastante desaconsejada porque es muy difícil por no decir imposible el ser objetivo en los planteamientos. En este sentido, en la empresa que laboraba yo en los años setenta del siglo pasado estaba estrictamente prohibido que en un mismo departamento se encontraran personas relacionadas no solo familiarmente sino incluso por un noviazgo. A mi buen amigo Antonio G.N., al que por cierto hace tiempo que no veo y va siendo hora de llamar, se le ocurrió fijar su mirada en una jovencita del departamento con lo que, cuando la cosa fue tomando un cierto cuerpo, uno de los dos tuvo que cambiar de aires, siendo en este caso la jovencita la designada. La verdad es que la cosa luego no cuajó, pero de la joven nunca más se supo.

Las convicciones personales de cualquier tipo, sociales, religiosas, políticas, laborales, económicas… se ven influenciadas por el entorno y las relaciones que mantengamos con las personas y las situaciones, siendo imposible prácticamente escapar a la  subjetividad que cuestionará nuestros criterios y nuestras decisiones por mucho que tratemos de ser objetivos.

Otro ejemplo de aquellos años atestigua esto. Aunque ya estábamos en la era de las impresoras láser de gran velocidad, en el departamento se mantenían dos impresoras antiguas de las de martillo, necesarias para imprimir ciertos trabajos residuales que utilizaban el famoso papel carbón para obtener copias. Casualmente un mediodía estaban estropeadas las dos, por lo que hubo que llamar al servicio técnico con urgencia para proceder a su reparación. Personado el técnico, una de ellas era imposible de arreglar por falta de piezas pero reparó la otra. Cuando estuvo lista, su protocolo requería imprimir una caja de papel a modo de prueba, para lo que pidió al operador de turno la referida caja. Este le contestó que bajara él al almacén a por ella. Ante esto, el técnico apagó la impresora, dejándola deshabilitada, y se marchó. Al día siguiente, el responsable del departamento de explotación montó en cólera por no haber salido los trabajos y al hablar con el técnico y enterarse del sucedido con la caja de papel, se oían las voces hasta en Pernambuco, lo que no auguraba nada bueno para el operador negligente. Cuando supo el nombre del operador, todo quedó reducido a ¡Estos chicos, estos chicos…! El operador era sobrino del director general.

En la película, Mathilde es una madre con tres hijos que trabaja en un centro público de planificación familiar. Un día recibe la visita de una joven de 16 años pidiendo ayuda porque ha sufrido una violación en una fiesta juvenil y no se atreve a contárselo a nadie de su entorno. Mathilde se vuelca en ayudar a la joven hasta que descubre que el violador es su propio hijo. Su actitud hacia la joven cambia de forma radical, lo que es notado por la joven que acaba descubriendo la relación entre Mathilde y su violador. Las relaciones de Mathilde con su entorno familiar, marido e hijos, sufren también una fuerte convulsión por la manera de afrontar el hecho. La película no tiene una gran calidad pero el trasfondo de sus planteamientos me hace incluirla en mi colección de películas de corte psicológico, al tiempo que mi opinión es que Mathilde tendría que haberse inhibido pasando el caso a otra colega nada más conocer la implicación de su hijo. ¿Por qué no lo hizo? He ahí el dilema, el mismo que ahora tiene el subdirector del Palau de aquellos años que no solo no puede descargar sus responsabilidades sino que tiene que hacer todo lo posible y lo imposible por, además de salvar su culito, intentar salvar el de su hija.

Por cierto, trampantojo es un técnica pictórica que «intenta engañar a la vista jugando con el entorno arquitectónico —perspectiva, sombreado, etc.—». Hay algunos, demasiados, que consiguen «trampantojear» la realidad para acoplarla a sus intereses a base de tener una buena colección de cristales de colores para mirar a través de ellos y fabricarse su propia y personal realidad.



domingo, 5 de marzo de 2017

SÍMBOLOS



Cada vez estamos más rodeados de símbolos que suponen un apoyo en nuestra actividad diaria, pues no en vano el dicho «una imagen vale más que mil palabras» aquí si es perfectamente aplicable para poder representar mediante un dibujo todo un concepto que nos permita relacionar de forma rápida lo que estamos haciendo con empresas o cuestiones reales. El diccionario define símbolo como «Elemento u objeto material que, por convención o asociación, se considera representativo de una entidad, de una idea, de una cierta condición, etc.». Un sinónimo que podría haber servido para titular esta entrada es LOGOTIPO, muy usado hoy en día en el mundo empresarial y que es definido a su vez como «Símbolo gráfico peculiar de una empresa, conmemoración, marca o producto».

Aunque en muchas ocasiones no nos damos cuenta, los símbolos representan un apoyo en nuestro devenir diario, pues nos permiten tomar decisiones rápidas a la vista de una imagen. Supongamos que vamos buscando una oficina bancaria para realizar una operación monetaria. Prestaremos atención a los logotipos de las entidades financieras que conocemos o deseamos encontrar. Al hilo de este ejemplo me viene a la memoria el logotipo de la extinta Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, empresa ya desaparecida o convertida en otra, cuyo logotipo evolucionó mucho en los veinte años en los que estuve laborando en ella. De ser la silueta del oso y el madroño representativa de la ciudad de Madrid, se pasó a una imagen que remedaba una hucha en la que la zona derecha era una silueta estilizada de un oso. Posteriormente se seleccionó la zona derecha, la figura del oso y se tiñó de verde, para luego dejar la parte superior con bordes rectos y por último redondear estos bordes. Hay que decir que cada cambio de logotipo dejaba un buen caudal de dinero a la empresa especializada que diseñaba y justificaba el cambio, a las empresas que realizaban los paneles para los frontales de las oficinas, a las empresas de construcción que los instalaban y a las imprentas que tenían que producir nuevos impresos con el logotipo actualizado. A mí siempre me pareció un gasto tan enorme como innecesario, pero ya se sabe que hay que mover el dinero como sea para que, siendo mal pensado, algunos billetes se queden por el camino en bolsillos agradecidos.

Hay muchos símbolos con los que convivimos a diario y en los que no reparamos en su significado, no solo comerciales, sino de otros ámbitos como puede ser la bandera de un país, emblemas religiosos como una cruz en el caso de los cristianos o hasta las señales de tráfico que nos permiten circular con mayor seguridad por las carreteras. La carga conceptual que el uso diario va acumulando en las personas, según la cultura y los usos sociales de cada país, va calando hasta quedar grabados a sangre y fuego en las concepciones de las personas. Muchos de ellos son internacionales y procuran una sensación de seguridad en los viajeros que aunque no dominen un idioma pueden desenvolverse con cierta facilidad. Imaginemos que tenemos una urgencia de salud: el vislumbrar los símbolos de farmacia u hospital nos permitirán un acceso rápido en nuestro estado de necesidad. En otro ejemplo más común, pensemos en cuantos turistas acuden a comer a uno de esos famosos e internacionales «burguers» dado que sus interiores y sus formas de funcionar son iguales o muy parecidos en todo el mundo, con lo que ya tenemos ganado un plus para desenvolvernos en ellos. Otro ejemplo muy significativo es esa manzanita con un pequeño mordisco que todos conocemos aunque no seamos usuarios de los productos de esa empresa.

Con la proliferación de los teléfonos inteligentes, esto de los símbolos ha tenido un impulso especial. Cuando un amigo nos habla de tal o cual aplicación para el teléfono y nos ponemos a buscarla en el «market», nos aparecerán cientos de ellas, tras lo cual preguntaremos a nuestro amigo, mostrando las imágenes representativas de las mismas, cual es exactamente de la que estamos hablando. Haga un prueba que es una caso real que me ocurrió hace unos días: entre en el mercado de aplicaciones de Android y busque «analizador wifi». Salen unas cuantas y las imágenes representativas serán las que nos lleven a elegir exactamente la que estamos buscando. En este mismo mundo de los teléfonos inteligentes y esa otra aplicación generalizada… ¿quién no utiliza emoticonos o iconos para aderezar sus mensajes? Una carita puede representar de forma fiel un estado de ánimo de una forma directa.

En todo caso es fundamental que los símbolos que se utilicen tengan un significado claro, conciso y que no admita dudas. Ya he reflejado algunas diatribas acerca de esto en otras entradas, como por ejemplo en «SEXOS», en diciembre de 2010, donde me hacía eco de un comentario de mi buen amigo Miguel Ángel acerca de, entre otras cosas, los símbolos utilizados en los baños de lugares públicos para distinguir los de caballeros y los de señoras.

La imagen que acompaña a esta entrada está en la puerta de un baño en un sitio público, un museo, por el pasan cientos de personas a diario. Vd. que diría, ¿caballeros o señoras? Reconocerá que cuando menos la cosa está peliaguda. Anote en un papelito lo que ha pensado y siga leyendo…

Pues aquí está la solución, se trata del baño de caballeros. Sería bueno hacer una encuesta para saber cuántos lectores de este blog han respondido ¡señoras! Para dejar constancia de la realidad una nueva imagen al final. Estos baños están situados en el Palacio Real de El Pardo, Madrid, un edificio histórico que data de los tiempos de Felipe II y que ha estado dedicado en tiempos pasados a residencia de un Jefe del Estado Español de cuyo nombre no quiero acordarme, pero cuya visita merece muy mucho la pena.

Para terminar, solo decir que los símbolos que se utilicen deben de ser claros, representativos y sobre todo unívocos para no inducir errores en lugar de facilitar las cosas, que es su cometido primordial.