Buscar este blog

domingo, 3 de febrero de 2013

DESCORTESÍA



Cuando uno transita día a día por las calles y plazas de nuestros pueblos y ciudades, especialmente si se va a pie y en transporte público, y es un poco observador de lo que le rodea, puede tomar conciencia de cómo algunas cosas en lugar de ir mejorando van claramente empeorando. Me quiero referir a la descortesía, a la mala educación. Hay unas normas elementales, que no sé si deben estar escritas, pero son de sentido común, ese que es el menos común de los sentidos, y que nos pueden hacer la vida más o menos agradable cuando muchas personas tienen que compartir momentos y lugares a lo largo del tiempo. Las normas sociales no son iguales en todos los sitios ni en todas las culturas, y dependen mucho de los niveles sociales y culturales de las personas. Bien es verdad que en un sitio público y en un momento determinado pueden coincidir personas de varias culturas y de varios niveles sociales, pero si cada uno hiciera lo que le viniera en gana probablemente aquello acabaría como el rosario de la aurora.

Sin entrar en lo que está o bien o mal según las normas, hay una serie de comportamientos que a mí me resultan chocantes, por no decir que me molestan profundamente. Me gustaría poder dirigirme a la persona que los realiza para preguntar el motivo, pero no siempre es posible en algunos casos y/o recomendable en otros, pues es posible recibir una respuesta verbal fuera de tono cuando no agresiva en forma física. Supongamos el siguiente hecho que nos ocurre cuando vamos andando por una calle cualquiera. La persona que va delante saca un cigarrillo y tras arrugar el paquete vacío lo lanza al suelo, sin más. Tú, que vas detrás, lo recoges y se lo haces llegar de forma educada con un “perdone, se le ha caído esto”. No recomiendo que se actúe de esta forma si no queremos encontrarnos con algo que nos amargue el día.

La desconsideración está a la orden del día, cuando no toma otras formas de ordinariez, grosería o simplemente incivismo. Somos vulgares, toscos, ordinarios en nuestro desenvolvimiento social, donde muchas veces nos comportamos con rudeza en nuestras relaciones con las otras personas a las que no conocemos, Por eso es curioso si alguna vez llegamos a observar sin ser vistos en alguna situación subida o no de tono a alguien que conocemos. Muchas veces resulta sorprendente su comportamiento, y lo digo por experiencia, tanto que nos parece mentira que esa persona a la que conocemos se comporte así. Diríamos que es imposible que sea él.

He estado pensando unos momentos en aquellas cosas que me llegan a molestar cuando las veo con mis propios ojos, una especie de catálogo personal de descortesías. Estas son las que he encontrado, sin ningún orden, y a buen seguro que alguna se me queda en el tintero.

• Apoyar la planta del pie y manchar una pared, al estilo cigüeña o garza.
• Coches aparcados ocupando sitio sin mirar las distancias a otros y mayormente al final o al principio de un aparcamiento.
• No tener un simple cuidado de las rayas en los aparcamientos públicos o privados.
• Cuando estamos en la cola de la caja de un supermercado y abren una caja nueva, al grito de “pasen en orden”, la desbandada por el primer puesto es espectacular.
• Ser impuntual sin una razón de fuerza mayor a una cita, reunión o espectáculo.
• Ponerse enfrente de la puerta del metro dificultando la salida de los viajeros.
• Entrar en tromba al metro sin dejar salir, a la búsqueda de un asiento, incluso niños alentados o consentidos por sus padres.
• No situarse bien a la derecha en las escaleras mecánicas para facilitar el paso a los que van más deprisa.
• No contestar a un saludo tipo “buenos días” o “adiós”. Se gasta la lengua.
• Tirar cosas al suelo (colillas, paquetes de tabaco, bolsas…)
• Lanzar desperdicios por la ventanilla del coche que además de ser una cochinada pueden impactar en los parabrisas de los que vienen detrás y causar accidentes.
• Vaciar el cenicero de un coche en un semáforo.
• Sentarse en el asiento del pasillo de un autobús y molestarse cuando alguien le pide permiso para ocupar el de la ventanilla. Incluso algunas personas se cambian de asiento.
• Escupir por la ventanilla de un coche.
• Ir por una acera en grupo de forma lenta impidiendo el paso de los que quieren ir más deprisa.
• Circular con un coche de forma anormalmente lenta en zonas donde es imposible el adelantamiento.
• Dejar la bolsa de basura al lado de un contenedor sin molestarse en abrir la tapa y echarlo dentro.
• No ceder el asiento a personas mayores, impedidas o embarazadas.
• Desnudar literalmente con la vista a una mujer cuando se la mira.
• Dejar sucias y con restos las mesas comunes en un espacio sin limpieza inmediata, como por ejemplo, en la cafetería de la empresa.
• Cuando nos marchamos, no arrimar las sillas debajo de la mesa y dejarlas por medio en sitios públicos como cafeterías, bibliotecas, comedores, etc.
• No mirar a los ojos cuando se está hablando con una persona.
• Andar manipulando el móvil mientras te están hablando.
• Hablar por teléfono con un tono de voz alto en sitios públicos como autobús o metro.
• Escribir con mayúsculas en un correo o cualquier medio electrónico si no es de forma sucinta y para remarcar algo.
• Llevar música o mantener conversaciones en tono alto en sitios públicos.
• Interrumpir al que está hablando. Que se lo digan a alguno de los de las tertulias televisivas o radiofónicas.
• Ir con el torso desnudo o en bañador por la calle, costumbre que en algunos lugares y temporadas se va imponiendo en los jóvenes.
• Entrar sin ir vestido mínimamente en un comedor o zona interior.
• No recoger los excrementos del propio can, especialmente si piensas que no te está viendo nadie.
• Irrumpir con un perro en parques infantiles donde está prohibido.
• Romper las botellas de cristal en un botellón, dejando el suelo lleno de cristales además de la suciedad, incluso en parques o zonas de juegos infantiles.

domingo, 27 de enero de 2013

IBERTROLA



Recibo esta semana un correo de un buen amigo, Agustín, que llama mi atención acerca de las tarifas de la compañía que “arroja” luz en nuestras casas, la suya y la mía. Pongo lo de arroja entre comillas porque uno ya no sabe la relación que mantiene con determinadas compañías suministradoras, entre ellas esta, dado que hagas lo que hagas y pienses como pienses, la sensación de ser engañado mes tras mes invade tu espíritu. Bien es verdad que nuestros dirigentes, léase Gobierno, no hacen mucho por clarificar las cosas y meter en cintura a estas mega empresas nacionales, dejándoles las alas libres para engañar al sufrido ciudadano, y en lugar de ser un dechado de virtudes y ejemplo nacional, consiguen ser todo lo contrario. Citemos algunas: Bankia, Repsol, Telefónica… para qué seguir.

No es la primera información que recibo en este sentido. He aquí el correo que me remitía Agustín, a quién le había llegado procedente de un supuesto empleado de la propia compañía:

Si en casa tenéis la electricidad con Iberdrola, mirad la última factura y si en la letra pequeña de la parte izquierda (en vertical, la que hace referencia al registro Mercantil) la empresa facturadora es IBERDROLA COMERCIALIZACIÓN DE ÚLTIMO RECURSO, os van a aplicar una subida de precio importante en la próxima factura y tendréis subidas cada 4 meses. Simplemente con llamar a IBERDROLA y solicitar un cambio en la empresa facturadora, a IBERDROLA GENERACIÓN, no se os aplicará ninguna subida hasta 2014. La gestión se puede hacer por teléfono .Hoy mismo he hecho la gestión y es verdad, hasta el 10 de octubre del 2014 no me aplicaran subidas de IPC, te vuelven a pasar las facturas con lectura real cada dos meses, te regalan un seguro durante un año y encima te hacen un 10% de descuento en cada factura hasta la misma fecha. Son unos indecentes, de no ser por este correo que me envió un compañero de IBERDROLA, no nos enteraríamos de estas ventajas ,así que os animo a hacerlo. Podéis llamar a este teléfono, 900.225.235 que es gratuito, en vez de al 902.201.520 que es de pago, y se hartan de ponerte cancioncitas hasta que te atienden. Esto explica que el presidente de IBERDROLA se llevara el año 2011, 10 millones de euros, más objetivos.

“Excusatio non petita, accusatio manifesta” reza el célebre dicho popular. Los dirigentes de Iberdrola se empeñan factura tras factura en intentar explicarnos dónde van los dineros, muchos dineros, que mes tras mes nos detraen de nuestras cuentas. Y todo parece que son impuestos, la mitad aproximadamente de la factura, que ellos no ganan nada, que todo es una trama gubernamental para freírnos a tasas y que las pobrecitas compañías eléctricas son unas mártires que sufren más que nosotros. Pierden dinero año tras año, pero ahí siguen, no sé de ninguna que haya cerrado o quebrado. Al final de esta entrada está la explicación del destino de lo que he pagado en mi última factura, que bien se encargan de poner en un lugar prominente en la misma, para que se vea fenomenal y nos fijemos en eso más que en otras cosas.

Me voy a mover por sensaciones, seguramente inciertas, aunque bien pudiera comprobarlo fehacientemente porque tengo todas las facturas y pagos de los últimos doce años debidamente guardados en mi ordenador. Pero no quiero hacerlo y las sensaciones son que hasta no hace mucho mi consumo eléctrico era de alrededor de cien euros cada DOS meses y ahora es de setenta cada UN mes. La diferencia es notoria. Y encima este último mes, con los cachondeitos de las lecturas estimadas –su padre haga la estimación oiga—la facturita ha llegado a más de 90 euros. Y en casa hace muchos años que somos los mismos, hacemos lo mismo y teóricamente sobre el papel gastamos más o menos la misma cantidad de kilovatios.

Otro buen amigo, Jose María, hace tiempo que lanzó su particular cruzada contra las eléctricas. Yo me desgasté mucho contra las de gas, las de comunicaciones y los bancos y estoy un poco cansado. Dicen que cuanto más ignorante más feliz, pero este asunto no lo puedo procrastinar más. Y es que aunque me cueste más euros al mes, tengo que de una vez por todas mandar a Iberdrola a tomar vientos, al guano, que decía mi padre. Tendré que molestar de nuevo a Jose María para que me ponga al tanto de sus últimas investigaciones sobre el asunto y, sin más dilación, me pondré a ello, ya digo, aunque la factura suba más al mes, solo por dar en las narices a tanto sinvergüenza contrastado, lo que no quiere decir que los nuevos no lo sean ahora o lo vayan a ser con el tiempo.

sábado, 19 de enero de 2013

PALÍNDROMO



Por experiencia personal propia, las cosas que se aprenden de muy pequeños perduran en la memoria de forma indeleble durante toda la vida. Mi padre era gran aficionado a las cuestiones gramaticales. Su libro de cabecera para estas cuestiones era el archiconocido, por lo menos antiguamente, “Miranda Podadera”. Acostumbraba a leernos párrafos de lo más rebuscado que nosotros a nuestra corta edad no alcanzábamos no ya a saber su significado sino siquiera a entender o saber cómo se escribían. Y una de las cosas que recuerdo es el palíndromo “Dábale arroz a la zorra el abad”. Como es sabido, palíndromo es una palabra o frase cuyas letras podríamos decir que con capicúas, esto es, son las mismas de izquierda a derecha que de derecha a izquierda, lo que significa que se puede leer en los dos sentidos. Lo de leer en sentido amplio, porque hay que echarle imaginación interpretativa dado que, evidentemente, al leer de derecha a izquierda, la separación entre palabras no coincide.

No sé si estas lecturas crearon en mí una cierta afición a la gramática, que desde luego confieso que tengo. Pasado el tiempo, mucho antes de que internet estuviera accesible a los mortales, me dio por coleccionar unos cuantos palíndromos que fui encontrando. Palabras o frases. Hay que tener en cuenta que no era tan sencillo y se hacía a base de tener la antena puesta en periódicos, revistas, conversaciones, etc. etc. Con el tiempo se hizo imposible añadir ninguna. Al final de esta entrada pongo la relación de las que llegué a tener a finales de los ochenta, como digo, cuando todavía no sabíamos lo que era internet, aunque ya existía.Hoy todo es distinto y mi “peque-lista” es poco menos que irrisoria. Un poco de darle al amigo “Google”, buscador por excelencia en la red, y dispondremos de información abrumadora sobre este asunto y cualquier otro. Para el que quiera empezar con un plato fuerte y por todos los signos bien documentado, el enlace a la excelente página de Víctor Carbajo nos arrojará un montón de información sobre términos gramaticales entre los que se encuentran ficheros descargables en PDF de forma libre con miles y miles de palabras y frases. Desconozco como habrá llegado a disponer de tal cantidad, a todas luces, exagerada. Se me ocurre que haya utilizado algún sistema informático, que confiere una gran potencia si se le dota al programa de las reglas adecuadas. En todo caso su labor, por sus resultados, es loable.

Aquí está mi pequeña colección

¿Acaso hubo búhos acá?
A barítono tiraba
A la gorda drógala
A mamá, Roma le aviva el amor a papá y a papá, roma le aviva el amor a mamá.
A Soria yo voy airosa
Abajo me mojaba
Agotada se puso su pesada toga
Al león le oyó el, no ella
Allí por la tropa portado, traido a este paraje de maniobras, una tipa como capitán usar boina me dejará pese a odiar toda tropa por tal ropilla
Amigo, no gima
Ana
Anilina
Anita nos ataba la sonatina
Anita lava la tina
Anula la luz azul a la luna
Así le falla felisa
Asi mal oirá Sor Rosario la misa
Asiole a Eloisa
Atar a la rata
Dábale arroz a la zorra el abad
Ella te dará detalle
Eva usaba rimel y le miraba suave
Isaac no ronca así
La turba bajaba brutal
La ruta nos aportó otro paso natural
Ni nicotina ni tocinin
Notar y atar a la rata y el ratón
Oirá sor Rosa a sor Rosario
Parar ese son no sé, será rap
Reconocer
Renumero o remunero
Se lo ganan a goles
Seis ases, así es
Sevilla allí es
Si no da la talla, falla tal Adonis
Siete más a casa meteis
Somos nada, ya ve, o lodo o dolo, Eva y Adán somos
Son mulas o cívicos alumnos
Son robos, no sólo son sobornos
Yo le aviso si va Eloy
Yo soy


domingo, 13 de enero de 2013

INFORMACIÓN



Desde hace muchos años soy socio colaborador de algunas de las, no sé cómo calificarlas, entidades que se dedican de alguna manera a preocuparse por cuestiones marginales de la sociedad, en lo que se refiere a atención a personas desfavorecidas, en este o en otros países, a temas de medio ambiente u otras cuestiones que no vamos a detallar aquí. Mi forma de colaborar es la aportación de una cantidad por lo general anual. En algunos casos y con el paso del tiempo, el montante de mi aportación se ha ido actualizando mientras que en otros se ha quedado estancado. También ha ocurrido el caso de haberse cancelado, por diferentes razones, algunas de las cuales constituyen la razón de este comentario. Las he denominado “entidades” porque me resisto a utilizar el más extendido calificativo de “ONG” u Organizaciones no gubernamentales.

Es evidente que uno de los aspectos que estas entidades tienen que cuidar muy mucho es la información que suministran a sus socios para mantener viva la llama de esa colaboración pecuniaria e incluso aportar razones para que se considere un incremento de la misma. Aspectos como publicidad o propaganda ya fueron comentados en otras entradas de este blog hace tiempo y son muy necesarias hoy en día, pero, y a esto vamos, sin pasarse de la raya.

Veamos el caso de Cruz Roja. La imagen que ilustra esta entrada corresponde al sobre donde he recibido la información relativa a la actividad del año. Una muy completa información donde se comentan los logros y acciones que se han emprendido con mi pequeña aportación y la de muchos otros. No voy a entrar en si se han enfocado bien o mal estas acciones, si debían de haber sido más o menos intensas en unos aspectos o en otros. A lo que voy es a la propia información en sí. Digo de entrada que ni me he molestado en leerla, como hago todos los años desde que recuerdo. Y mis razones no son otras de que no me interesa que me informen “de esa manera” y me explico. Lo primero de todo, me gustaría saber el coste real y efectivo en euritos de esa información. El sobre era cuadrado. No lo tengo ahora aquí, porque fue archivado hace unas semanas, pero era de gran tamaño, pongamos de unos 20x20 cm. Aunque otras veces no lo hago, inspeccioné su contenido por encima para ver una serie de papeles muy bien impresos a todo color, con diferentes formas, así como un sobre de retorno por si quería aumentar mi colaboración anual.

Todo esto cuesta unos buenos euros, que me imagino que no son pocos. Si nos fijamos al lado del “sello”, parece que Correos contribuye con esta acción solidaria con lo que podemos deducir que el envío no ha costado nada. Podemos suponer que la papelera que fabrica el papel también colabora, las personas que lo diseñan lo hacen de forma desinteresada, el material que componen la información es aportado sin que cueste un euro, la imprenta que maqueta e imprime lo hace de buena fe y sin coste y por último el ubicar toda esa información de distintas formas y tamaños en ese sobre cuadrado tan mono es realizado por un ejército de voluntarios en unos fines de semana en los que, para que todo sea gratis total, se pagan los bocadillos de la comida de su bolsillo. Vamos a pensar por un momento que esto es así, que no lo creo. Pues aun así, hay unos costes en tiempo y en material, que aunque sean gratuitos para Cruz Roja no lo son para quienes colaboran con ella. Sería muy difícil a Correos aportar a Cruz Roja una cantidad en lugar de repartir la correspondencia, porque realmente a Correos no le cuesta nada, pero no lo sería tanto en el caso del papel y de la imprenta que si podían aportar unos buenos euros que fueran empleados en acciones verdaderamente efectivas.

¿Dónde está el equilibrio en mantener informado al socio sin que este, como es mi caso, sienta que están empleando su dinero en autobombo más que en actuaciones directas? Para remate de fiesta, Cruz Roja también manda una revista, desconozco con que periodicidad, a la que podemos aplicar las mismas consideraciones que hemos relatado en cuanto a su coste.

En mayor o menor medida todos necesitan justificarse. He escogido el Caso de Cruz Roja pero otros son muy parecidos. Se me ocurre citar aquí, entre otros, a Unicef, Greenpeace, Intermón o Hazte Oír. Grandes organizaciones que han traspasado los umbrales y se han convertido en empresas, con todo el sentido de la palabra, donde además de las acciones y campañas que emprenden, uno de sus componentes básicos es la propia administración interna, su organización, y el marketing con sus socios y público en general.

lunes, 7 de enero de 2013

MATRIMONIO



En estos últimos meses, seguro que por casualidad, he tomado contacto con diversas fuentes que han provocado algunas reflexiones acerca de este concepto o constructo, definido de forma algo anticuada o por lo menos discutible en el diccionario: “Unión de hombre y mujer concertada mediante determinados ritos o formalidades legales”. En el caso de personas católicas, el asunto adquiere condición de sacramento e implica la ligadura perpetua con arreglo a las prescripciones de la Iglesia, aunque ya nos hacíamos algunas preguntas acerca de la duración en los párrafos finales de la entrada OBSTINACION.

La primera de las fuentes que quiero traer a colación aquí es la película “El Cambiazo”. Una película de la que no había tenido noticias, que encontré por casualidad y que según empecé a visionar me fue gustando más y más. El argumento es muy simple: dos amigos de la universidad se encuentran tras unos cuantos años. Uno de ellos está casado con una mujer maravillosa, tres hijos pequeños, cargo de importancia en su trabajo, buena casa, mejor coche, hogareño, enamoradísimo de su mujer, un encanto de hombre en suma. El otro es un verdadero crápula en su acepción tercera, soltero, trabaja a lo que sale, un apartamento desordenado y una vida más o menos a lo “carpe diem”, famosa locución latina acuñada por Horacio hace ya unos cuantos años y que viene a significar que aproveches el momento y no lo malgastes. Mientras toman unas copas y alcanzan un cierto estado de embriaguez, uno al otro se comentan que les gustaría estar en el papel del otro. Por aquellas cosas de la magia de las películas se invierten sus mentes pero no sus cuerpos y desde ese mismo momento empiezan a tener que vivir cada uno de ellos en el ambiente del otro.

Las situaciones que se generan son muy buenas y están muy bien concebidas y desarrolladas en la película. Hay treinta y tres segundos memorables en el ascensor de la empresa donde trabaja el vamos a llamar “serio” que contienen una definición del matrimonio. El crápula le pregunta al serio, que le está dando instrucciones de como comportarse: “Si no me puedo acostar con mi mujer, si no me puedo acostar con otras… ¿esto qué es? La respuesta es escueta: El matrimonio. Al final está la oportunidad de volver a la situación normal, que ambos anhelan, pero que retrasan porque tiene algunos líos en marcha en su nueva situación que perderían si volvieran a la anterior. Subí a “YouTube” este extracto de los treinta y tres segundos y mandé el enlace a algunos amigos e incluso lo mencioné en “twitter”, pero al poco tiempo recibí un correo donde se me explicaba que era contenido protegido y me conminaban a retirarlo, cosa que hice. En fin, es una película relativamente reciente, de 2011, que recomiendo buscar, ver y disfrutar. Yo colecciono películas que pueden servir como base de terapia psicológica y esta es la última dada de alta en el repositorio.

El segundo hecho acaecido con relación al tema ha sido el ver a una persona en el metro leyendo un libro que era continuación del titulado “Contra el viento del norte”, de Daniel Glattauer. Todo el libro es una sucesión de correos electrónicos que un profesor universitario intercambia con una mujer “felizmente casada” y madre de dos hijos. Destila ingenio y se lee en un periquete y es una de las nuevas formas de “relación” potencialmente clandestina que, al menos en los primeros escarceos, puede llevarse con total anonimidad. A raíz de este libro, cuya reseña y comentario puede verse en este enlace, he visionado la película “Tienes un e-mail”, que ya había visto hace años, pero que he vuelto a disfrutar enormemente. Recomendada y también tiene algo-mucho que ver con este asunto de las parejas y los matrimonios.

Antes de seguir e introducido con posterioridad a la primera publicación del post, me recuerda mi buen amigo Félix un libro que me prestó y leí hace unos años titulado "De cómo superar el matrimonio en quince días y vivir con la obsesión eternamente" de Javier Ortiz. Un librito con algunos años ya que se lee en un santiamén. Mucha información y puntos de vista sobre esto del matrimonio, la pareja, lo hijos y la sociedad. Se lee bien, es ameno y da que pensar a cada uno lo que quiera pensar, aclarando muchas cosas según el punto de vista del autor y de un supuesto amigo. Entretenido y curioso si se quiere dedicar un poco de tiempo a ahondar en estos conceptos.

Y ya siguiendo con esta entrada, un tercer hecho ha sido la recepción de un correo electrónico donde, todavía, se acompañan chascarrillos. Las frases sobre el matrimonio que copio a continuación son de un tinte que pudiera ser considerado machista, pero tienen su filosofía si se profundiza en ellas en lugar de matar al mensajero. De algunas no figura el autor. Helas a continuación.

Por todos los medios, cásate. Si tu mujer es buena, serás feliz. Si tu mujer es mala, serás un filósofo. Sócrates.

Yo me casé con doña "Tengo Razón". Solo que no sabía que su apellido era "Siempre".

¿Sabes qué hice antes de casarme? Lo que quería. Henny Youngman

Después del casamiento, marido y mujer se vuelven caras de una misma moneda; no pueden verse, pero siguen juntos. Hemant Joshi

Las mujeres nos inspiran grandes cosas, … y no nos dejan conseguirlas. Dumas

Recientemente leí que el amor es una cuestión de química. Debe ser por eso que mi esposa me trata como si fuera un desecho tóxico. David Bissonette

Crucé unas palabras con mi mujer, y ella cruzó unos párrafos conmigo.

No me preocupa el terrorismo …Estuve casado por diez años. Sam Kinison

Ya hace 18 meses que no hablo con ella... es que no me gusta interrumpirla.

Dos secretos para mantener vivo el matrimonio. Cuando estés errado, admítelo y cuando tengas la razón, cállate. Nash

Algunas personas nos preguntan el secreto de nuestro largo matrimonio. Nos reservamos tiempo para ir a un restaurant dos veces por semana. Luz de velas, cena, música suave y baile. Ella va los jueves y yo los viernes. Henny Youngman

La manera más efectiva de recordar el cumpleaños de tu esposa es olvidarlo una sola vez.

Una buena esposa siempre perdona a su marido cuando está equivocada. Milton Berle

El matrimonio es una relación entre dos personas, en la que una siempre tiene razón, y la otra es el marido.

Las ex-esposas te trataran el resto de tus días como si aún lo fueran. Oscar Saidon.

Siempre que salimos mi mujer y yo, caminamos tomados de la mano. Si la suelto, se pone a comprar.

Mi esposa y yo fuimos felices por veinte años. Después nos conocimos. Rodney Dangerfield.

Ella tiene una batidora eléctrica, una tostadora eléctrica, una máquina de hacer pan eléctrica... Un día me dijo: "Caramba, tenemos un montón de aparatos eléctricos y no tenemos nada para sentarnos...". Pensé comprar una silla eléctrica pero desgraciadamente me contuve...

Cuando un hombre te roba tu mujer no hay mejor venganza que dejar que se la quede. Sacha Guitry

Tengo que admitir que nuestra última discusión fue culpa mía. Cuando ella me preguntó: "Que estás viendo en la tele?” Yo le contesté: "Bastante polvo. Deberías limpiar".

Un día se estropeó nuestra cortadora de césped eléctrica. Mi mujer me colmaba la paciencia dándome a entender que yo debería arreglarla. Por mi parte, siempre acababa teniendo otras cosas más importantes que hacer, como lavar el coche, hacer un informe, en fin, lo que para mí parecía más importante. Un día ella encontró un muy sutil modo de convencerme: cuando llegué a casa, me la encontré agachada en el césped, que estaba muy alto, recortándolo con su tijerita de costura. Eso me llegó al alma, me emocioné y decidí entrar en la casa y volví después de unos minutos, llevándole su cepillo de dientes. Se lo entregué, y se me ocurrió decirle: “Cuando termines con el césped, podrías también barrer el patio“. Después de aquello, no me acuerdo de nada. Estoy en blanco.

La gran pregunta... que no he podido responder es… ¿Qué quiere una mujer? Sigmund Freud


domingo, 30 de diciembre de 2012

xxxSIM



De vez en cuando ocurren ciertos hechos que a uno le hacen dudar de estar viviendo en una sociedad de las llamadas avanzadas, que son capaces de las mayores proezas y al mismo tiempo de las mayores miserias.

Resulta que los Reyes Magos de Oriente, esos que acuden puntualmente a su cita por estas fechas al finalizar las navidades, están a punto de traerme un nuevo teléfono inteligente, un "smartphone", con más funciones y capacidades que el actual. Han sido buenos y aunque no me lo dejan tocar y disfrutar hasta el próximo seis de enero, he tenido acceso a sus especificaciones y a determinadas operaciones de comprobación para ver que funciona, tales como cargar la batería, encenderlo, acceder a la red de forma inalámbrica y algunas otras. Como dice su propio nombre y además de otras muchas cosas es también un teléfono, pero esa funcionalidad no la he podido probar. Ahora contaré no solo por qué sino la vorágine increíble a la que me he visto arrojado y de la que todavía no he salido.

Como es de todos conocido, los equipos móviles utilizan una pequeña tarjetita, denominada SIM, que contiene un circuito integrado que almacena de manera hasta ahora segura el IMSI (módulo de identificación del suscriptor) y una clave para identificar y autenticar suscriptores en equipos móviles como teléfonos, computadores, módems o tabletas.

Yo ya había oído hablar de que algunos de los nuevos dispositivos que iban saliendo al mercado en los últimos tiempos utilizaban unas SIM’s especiales pero no sé por qué lo tenía asociado al mundo de la marca de la manzanita y sus dispositivos. Como yo no como “manzanitas” debido a mi alergia, era un tema en el que no había pensado. Pero hete aquí que mi futuro nuevo aparato, mucho más grande que el actual, no admite en sus tripas la tarjeta SIM que me da acceso a los servicios de telefonía y datos que son vitales en un aparato de estos que se precie. Sin la SIM, se convierte en poco más o menos que un pequeño ordenador especializado siempre y cuando estés en las cercanías de una red inalámbrica accesible. Si no es así siempre se puede utilizar como un vistoso pisapapeles o como arma arrojadiza para intentar darle en la cabeza al gato que está maullando bajo tu ventana y no te deja dormir.

Bueno, pues eso, que no me vale mi SIM actual y necesito una microSIM. Empiezo a indagar en el tema preguntando al amigo “Google” y lo primero que veo es que ya tenemos 4 tamaños de SIM en el mercado, a saber:

Tarjeta SIM (85.6 mm x 53.98 mm), tamaño de una tarjeta bancaria o del DNI electrónico.
Tarjeta miniSIM (25 mm x 15 mm), la más popular, conocida y utilizada.
Tarjeta microSIM (15 mm x 12 mm)
Tarjeta nanoSIM (8.8 mm x 12.3 mm)

La única diferencia entre ellas es, y aquí está lo gracioso, el tamaño, pues el “chip” donde está la “chicha” y la información es siempre el mismo. Uno se pregunta qué ventajas aportan estos cambios de tamaño y salvo para aparatos muy pequeños no se entiende porque nos marean y de qué manera a los sufridos consumidores. Me viene a la memoria una cuestión similar que ocurrió hace años con los cargadores de los teléfonos Nokia. Durante años, todos los teléfonos de esta marca utilizaban los mismos cargadores, por lo que en mi familia no nos preocupábamos de este tema. Hasta que apareció un nuevo teléfono de esta marca en la que todo era igual excepto el conector al aparato, que era más fino. Ninguna ventaja, todo igual, pero ya no eran compatibles unos con otros.

Volviendo al tema que nos ocupa, me tengo que poner las pilas para conseguir en unos días una microSIM si quiero disfrutar de mi nuevo aparato. Lo primero que surge en la red es que uno puede simplemente acercarse a un local u oficina comercial de la empresa que nos da el servicio y pedir una tarjeta SIM del tamaño que necesitemos, cosa que puede ser gratis o no. Una segunda alternativa es comprar un sacabocados, tipo taladradora de hojas, pero no se justifica para usarlo una sola vez, aunque yo estoy empezando a pensar que sí por los hechos que me van ocurriendo. Otra alternativa para mañosos es usar plantillas que existen en la red y tirar con mucho cuidado de tijeras o cúter.

Como mi proveedor de servicios telefónicos no dispone de tiendas físicas, la opción de acercarme a una de ellas queda descartada. Lo intenté en una de la competencia, pero me dijeron que, claro, que…. lógico y normal. Así lo único que me quedaba era llamar al servicio de atención al usuario, ese conocido también por “todos nuestros operadores están ocupados” y solicitar un cambio de tarjetita. Primera sorpresa: para mandarme una tarjeta nueva en el tamaño que sea tienen que proceder a anular la actual. Como se puede suponer, eso implica quedarse sin línea y servicios hasta que se reciba la nueva. “Son sólo 48 o 72 horas” me informa la amable operadora que me atiende, a la que oigo pero consigo entender a duras penas su español o lo que esté hablando. Y se queda tan fresca. Pero, ¿cómo es posible que en estos tiempos actuales se plantee como una cosa normal que te quedes sin línea siquiera unos minutos de una forma planificada? Si fuera por avería o un suceso extraordinario no previsto sería entendible, pero por un cambio de tarjeta no tiene explicación.

Son lentejas. Solicito mi nueva tarjeta microSIM para poder utilizar mi nuevo aparato en toda su funcionalidad. Aquí surge un primer problema y es que si por algún motivo quiero utilizar alguno de los anteriores, todos con miniSIM no podré, por lo que tengo que adquirir un adaptador que me permita convertir la futura microSIM en una miniSIM. En la imagen que acompaña esta entrada se pueden ver los adaptadores, que son muy baratos, pero hay que tenerlos preparados por si acaso.

Y aquí empieza el calvario. Solicitada la nueva microSIM en la mañana del viernes pasado, por la tarde recibo un SMS en el que me informan que se ha procedido al envío de mi pedido y me dan los datos del envío a través de un mensajero. E inmediatamente a continuación me quedo sin servicio de telefonía y datos, ya puedo ir tirando a la basura mi miniSIM actual. Podían haber esperado al lunes, porque los fines de semana no hay reparto. O yo podía haber sido más listo y haberlo pedido el lunes, pero eso es fácil ahora que sé cómo funciona el asunto.

De entrada y hasta mañana lunes, que es un día especial al ser el último del año, sin servicio, y eso suponiendo que todo vaya bien, cosa que va a ser difícil por lo siguiente. Pregunté y corroboré con la operadora el tipo de envío: postal, me dijo, por lo que facilité un apartado de correos. El envío no ha sido postal, sino por mensajero, que evidentemente no puede hacer entrega del mismo en un apartado de correos. Así que mañana lunes desde primera hora me veo a la caza y captura del repartidor a ver cómo le notifico un cambio en la dirección de entrega para que pueda hacer bien su trabajo y yo pueda disponer de mi “tarjetita”. Lo más probable es que hasta el miércoles no consiga hacerme con ella dado que el lunes es un día especial al ser fin de año. Las 48 o 72 horas se van a ir a 120.

Se me ocurren ciento y un modos de que en esta operación los usuarios no se queden sin línea, eso partiendo de la base que no me creo que un mismo número de teléfono no pueda tener dos xxxSIM. Si timofónica y otras pueden, es que se puede. Lo verdaderamente inadmisible es que se asuma como normal el que te quedes sin servicio en una operación hecha de forma voluntaria y planificada. Podían mandarte la nueva desactivada de forma que cuando estuviera en tu poder llamaras al “todos nuestros operadores están ocupados” y en ese momento procedieran a anular la vieja y activar la nueva. O incluso hacerlo tú mismo directamente a través de internet. Pero debe ser que esto es muy difícil o imposible y lo mejor es dejar sin servicio al cliente y que se fastidie. Ya se sabe, ajo, agua y resina.

Lo que yo debería hacer es cambiarme de compañía, ya que por suerte hay varias, pero por el momento soy un sufridor y elijo seguir siendo un sufridor: soy SIMYO aunque esta compañía ha sido fagocitada por Orange y esto es un motivo de cambio, porque además de alérgico a las manzanas y por acontecimientos ocurridos en el pasado, soy todavía más alérgico a las naranjas.

jueves, 20 de diciembre de 2012

BlueMAGIC



En esta sociedad de la información, donde nos bombardean por todos lados, a todas horas y con todos los medios, cabe la posibilidad de tener algo en tu propia casa, delante de tus narices, y no enterarte. Un correo electrónico enviado por una amiga, Silvia, de una localidad cercana, me informaba de la existencia de un espectáculo musical fuera de lo corriente por si quería ir a verlo. No recuerdo exactamente pero me decía algo así como que su hija o alguien cercano participaba actuando en él. Accedí a la dirección de internet que me indicaba en el correo y comprobé que las entradas para las cuatro únicas funciones que estaban previstas estaban todas vendidas. El aforo del teatro municipal de la casa de la cultura de Galapagar no es muy grande y como digo estaba todo completo. Me olvidé completamente de ello ante la imposibilidad de plantearme siquiera asistir.

Pero hay cosas curiosas en la vida. En mi carrerita matinal el pasado domingo con mi compañero de fatigas Jose Luis, me contó que su mujer y su hija estaban ensayando como actores aficionados para participar en un musical, y que incluso el mismo ayudaba como podía en el montaje. Atando cabos resultó que era el mismo espectáculo que me había comentado por correo mi amiga. Cuando le dije que estaba todo completo me informó que haciendo un esfuerzo tremendo habían ampliado un día, el miércoles y que era posible encontrar entradas en la compra directa. Esa misma mañana de domingo había un ensayo final en la Casa de la Cultura y se brindó a indagar la posibilidad de encontrar entradas para este día añadido. A las pocas horas recibí un mensaje “whatsapp” en el que me confirmaba haberme comprado las entradas. Cuando subí a la Casa de Cultura a recoger las entradas y retornar el dinero a mi amigo, pude contemplar unos momentos del ensayo, quedándome estupefacto ante lo que allí se estaba preparando y donde de forma entusiasta y altruista participaban pequeños y mayores, profesionales y aficionados, todos aportando su granito de arena desinteresado.

Uno no entiende como no se ha enterado de “cosas” como esta cuando es el cuarto año que tiene lugar y se gesta y se genera casi debajo de la alfombra de tu propia casa.

Ayer miércoles tuve la ocasión de asistir al estreno. Hubo un poco de retraso propio del poco tiempo del que se dispone para montar un espectáculo de este calibre, que no tiene nada que desmerecer de otros profesionales y del que hay que decir que es una verdadera lástima el esfuerzo empleado para tan solo cuatro días.

El embrión de todo esto es una asociación de músicos y artistas profesionales que dedican su tiempo libre a colaborar en proyectos solidarios en Suramérica a los que va destinada la recaudación completa. En la web de SIGUIENDOTUSPASOS hay mucha más información de este proyecto maravilloso que cobra forma ante nuestros ojos en este espectáculo impresionante por sí mismo y que al saber cómo se gesta y como se lleva a la realidad cobra una dimensión inusitada, mágica, como su propio título indica. Desde hoy y hasta el fin de semana tendrán lugar cuatro nuevas puestas en escena, como digo con el aforo lleno y desde aquí digo que si no estuviera lleno iría de nuevo a deleitarme con el buen hacer de este elenco de PERSONAS, con mayúsculas, que dedican su tiempo a los demás. El mensaje final, en palabras de un emocionado y agotado Manu Contreras, ojo que hay varios Manu Contreras pero es este, instigador y alma de este montaje, es claro: “La capacidad que todos tenemos de hacer lo que nos propongamos”.

Fueron más de dos horas continuadas de música y actuaciones que se pasaron en un santiamén donde más de un centenar de músicos y actores deleitaron a chicos y grandes que abarrotaban la sala haciéndole vibrar al ritmo de las melodías Disney. Magia, humor, baile, complicidad, de todo, en un montaje y unos escenarios fuera de lo normal que llevaron la magia y el entusiasmo al público que acabó puesto en pie aplaudiendo a rabiar a unas personas maravillosas que no cabían en el escenario y tuvieron que distribuirse por la propia sala.

La dimensión humana que cobra un espectáculo de estas características cuando se conoce el cómo y el para qué está hecho es indescriptible. Al año siguiente habrá que estar atento desde mucho antes para que estas maravillas que tenemos ante nuestras narices no se nos escapen. Enhorabuena a todos por esta lección de humanidad y de profesionalidad en estos tiempos.

domingo, 16 de diciembre de 2012

QUINQUENIO



Se cumplen esta semana cinco años desde que decidí iniciar mis andanzas como bloguero aficionadillo. Si es mucho o poco tiempo siempre será una cosa relativa pero el ejercicio de ponerse a escribir más de uno y menos de dos folios todas las semanas, cosa que con algún altibajo he conseguido sin interrupción, ha conllevado un esfuerzo semanal que entenderán bien todas aquellas personas que realicen una actividad parecida. Desde aquella primera entrada publicada el trece de diciembre de dos mil siete hasta la actual han transcurrido doscientas sesenta y tres en las que he puesto por escrito mis elucubraciones personales sobre diversas materias, actuales o pasadas, que ahora al releerlas sirven de recordatorio a muchas situaciones vividas o imaginadas.

Aunque pueda parecer lo contrario al que no ha vivido la experiencia, el hecho de escribir por afición de forma regular es un ejercicio duro. Y lo es por varios motivos. Quizá lo más difícil sea elegir el tema, que en algunos casos puede requerir un esfuerzo adicional de documentación, y ponerse a ello. Con la idea clara, las palabras surgen de manera fluida y no cuesta demasiado trabajo irlas poniendo unas detrás de otra hasta conseguir un texto que merezca la auto-aprobación. Luego viene el elegir el título, que salvo los prolegómenos, los lectores asiduos del blog pueden constatar que se trata de palabras unitarias. También desde hace un tiempo hago el esfuerzo por acompañar una imagen que pudiera ser representativa o alusiva del texto, cuestión que no siempre es fácil, aunque el mundo de la red tiene imágenes para todos los gustos, a las que recurro cuando ando falto de tiempo, como por ejemplo hoy, o porque no dispongo de una personal con antelación. Luego vienen otras tareas como leer y releer el texto, pasarle por el corrector ortográfico del programa del ordenador, cargar todo en el blog, obtener una imagen previa, leer y releer de nuevo con las correcciones pertinentes y luego por fin publicar. Así y todo siempre se queda algún gazapo que se descubre al leer de nuevo cuando ha pasado tiempo. Últimamente realizo alguna operación adicional, como su publicación en “twitter”, su impresión en papel y actualizar una relación que mantengo con todas las entradas publicadas y el enlace a las mismas.

Un tema muy controvertido en el mundo de los blogs es la posibilidad o no de admitir comentarios. Los comentarios enriquecen mucho al permitir puntos de vista acordes o distantes de los planteados en el texto. El hecho de no admitir comentarios de los lectores deja al blog en un estado mucho más plano, menos rico. Al principio se admitían los comentarios pero eso siempre implica un esfuerzo adicional de lectura y moderación de los mismos, amén de que dependiendo de muchos parámetros pueden generarse situaciones incontroladas que pueden desvirtuar la esencia del blog e incluso determinar su cierre. Tras unas semanas de admitir comentarios al principio que dieron lugar a una situación no deseada decidí eliminarlos asumiendo las consecuencias. Así y todo siempre es posible la utilización del correo o del propio twitter para expresar puntos de vista o comentarios que no quedan reflejados en el blog salvo que yo los incluya.

El hecho de haber escrito sobre multitud de cosas en el pasado da lugar a situaciones curiosas. Por ejemplo, esta semana me he enterado de que está prevista para la próxima edición del Diccionario de la Lengua la palabra ARCHIPERRES.



a la que dedicaba una entrada en este blog en abril de dos ml nueve, hace casi tres años. La palabra en aquella época estaba escrita tal y como yo la había oído y ahora aparece bendecida por los académicos pero con una “r” tras la “a” inicial. Yo siempre la había oído de la otra forma, pero las palabras que existen en el lenguaje popular pueden ser oídas y/o transmitidas con diferentes formas o sonidos.

Un amigo mío me dice con reiteración que el mundo de los blogs solo sirve para decir tonterías una y otra vez, de una forma anónima y por lo general con escaso o nulo interés. Seguramente tenga razón en parte de los casos, pero hay blogs muy interesantes que permiten conocer las opiniones de las personas, de muchas personas y sin hacer el ejercicio de matar al mensajero, podemos ampliar nuestros conocimientos y nuestro acervo siempre que tengamos en cuenta que no todo lo que se publica es cierto y hay que ponerlo en cuarentena. Pero siempre podemos ahondar e investigar sobre ello en orden a elaborar nuestra propia y personal impresión.

Este quinto aniversario me ha servido para echar un vistazo a los títulos de las entradas publicadas. Sin leerlas “por dentro” y por tanto solo de recuerdos, me he atrevido a elegir las diez que mejores sensaciones, ciertas, me producen. Helas aquí por orden alfabético

ANASTASIO
BANDOLEROS
BUS-VAO
COJONES
DESAPARCAR
GULUSMEROS
INDEROGABLE
OBSOLESCENCIA
PPPP-o-PPPP
rePAGAR

Millones de gracias todos los lectores por estar ahí.

sábado, 8 de diciembre de 2012

PINOCHOS



Todos conocemos aquella faceta del entrañable cuento de Pinocho por la cual se le alargaba la nariz cuando decía alguna mentira. No acierto a pensar que ocurriría si en lugar de en el cuento ocurriera en la vida real. Mucho me temo que todos iríamos, en mayor o menor medida, con unas narices descomunales. Hay estudios de psicología en los que mediante termografía se detectan estados especiales en nuestro cuerpo, no precisamente en la nariz, cuando somos conscientes de pronunciar alguna cosa que no es verdad, o por lo menos, no es verdad del todo.

Con mi manía de ir al diccionario cada vez que puedo, he descubierto que la palabra “pinocho” existe en castellano para describir un pino nuevo o un ramo de pino. Pero eso es cuando está escrita con la letra inicial en minúscula. Si es mayúscula describe a este simpático y entrañable personaje que construyó Gepetto y que corrió maravillosas aventuras.

A pasos agigantados, la mentira se está instalando en nuestras vidas. No ya mentirijillas piadosas, de esas que vienen bien de vez en cuando para evitar males mayores, sino mentiras gordas pronunciadas sin ningún pudor ni recato por todo el mundo, generalmente con fines personales que muchas de las veces buscan, muy a las claras, la obtención de prebendas, poder, gloria o, por que no, cremas, pero no de las de untar sino de las de llenar los bolsillos. Lo que se conoce como crematística.

Y nadie se escapa a esta tendencia, acrecentada y consentida en los últimos tiempos hasta niveles insospechados. ¿Alguien duda de que lo que nos dicen y aseguran los políticos en sus campañas electorales son mentiras de las gordas?- El avance de los medios de comunicación y su acceso a cada vez más numero de personas hacen que todos dispongamos de hemerotecas más o menos amplias donde podemos comprobar el “antes” y el “después” y establecer conclusiones. En este último trasvase de poder político en nuestro país hemos asistido a una serie de “como se les ocurre hacer esto a Vds.”, “bajo ningún concepto haremos esto” a verlo realizado, corregido y aumentado, sin ningún pudor y argumentando que se ven obligados, que la herencia anterior, que patatín y patatán. Una detrás de otra, no debe quedar ninguna acción presente que no haya convertido en mentira todas las afirmaciones dadas pocos meses antes.

Pero esto no es nuevo y casi en cierta forma lo teníamos asumido, pues se sabe que los candidatos en sus campañas prometen el oro y el moro para conseguir adeptos y votos, y una vez obtenido el puesto se olvidan de lo prometido aunque incluso lo hayan dado por escrito en flamantes folletos a todo color que cuestan un ojo de la cara y encima pagamos todos, directa o indirectamente, a base de subvenciones directas o préstamos a los partidos políticos concedidos por entidades bancarias que con el tiempo son condonados, vaya Vd. a saber por qué.

Y aquí llegamos a otro de los estamentos mentirosos. La “Banca”, esa que era puesta como ejemplo mundial hace bien poco de lo saneada que estaba y que ahora anda a la rastra, con más agujeros que un queso gruyere, viendo de que manera obtiene miles de millones de euros para seguir adelante. Un dinero que estaba y que alguien se ha llevado. ¿No es una forma de mentira el no esclarecer donde ha ido a parar tanto euro que falta y no aparece por ningún lado? ¿No es una forma de mentira el engaño que hace un tiempo han sufrido muchas personas mayores con el tema de las preferentes por confiar en el bancario que se las ofrecía?

Y así podíamos seguir con las empresas y los empresarios. En estos días estamos asistiendo al descubrimiento de los tejemanejes de un flamante empresario, presidente de la confederación de empresarios durante varios años, que en estos momentos está en la cárcel por llevar a la quiebra varias empresas, dejando a sus empleados en la calle y sus acreedores a dos velas, mientras momentos antes ponía a buen recaudo su peculio para evitar que fuera utilizado en minimizar el desaguisado. Mentiroso y además sinvergüenza. Aparentando no tener nada mientras se desplazaba en un flamante “buga” de tan solo medio millón de euros de coste.

Pero no pensemos solo en los grandes. La mentira y el engaño es una constante en nuestras vidas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. Hay que andar ojo avizor para que las vueltas que te dan al comprar algo sean correctas y no se “olvide” el dependiente de alguna moneda o billete, cosa por cierto demasiado frecuente ya que tendemos a guardarnos las vueltas sin contarlas. O cuando queriendo o sin querer el producto que coges de la estantería del supermercado a un precio se convierte en otro en la cuenta final, esa que nadie repasa y paga sin rechistar.

La picaresca se instauró, oficialmente, en nuestro país hace casi quinientos años, con el espléndido relato de "El Lazarillo de Tormes" que me he leído dos veces y lo haré alguna más. Con el paso de los años cambian las formas y los medios, pero el fondo sigue siendo el mismo. Engañar para sacar partido es un deporte nacional que en mayor o menor medida todos practicamos cuando podemos y nos dejan. “¡No te pido que me des, pero...ponme donde haya!", que ya me encargo yo de ir recogiendo lo que pueda.

Se han publicado en estos días el ranking de países por índices de corrupción, en el que el nuestro no sale muy bien parado. Andamos por la posición 30, detrás de algunos muy significativos. Pero a nadie nos importa, sigamos a lo nuestro. Mal de muchos… epidemia.

domingo, 2 de diciembre de 2012

INDULTADORES



Hace un año por estas fechas, un gobierno ya saliente y en funciones indultaba a un poderoso, Alfredo Sáenz, alto directivo del Banco de Santander o del Banesto, tanto monta, tras haber sido condenado a solo tres meses de arresto e inhabilitación para ejercer su oficio de banquero. Realmente una condena pequeñita pero especialmente dolorosa en su concepto de inhabilitación que Zapatero y sus muchachos obviaron de un plumazo en sus últimos estertores. La cosa venía de lejos, de muy lejos, pues la justicia que entre otras cosas lo que es es muy lenta, había invertido nada menos que diecisiete años en llegar a esa resolución, tras unos delitos de acusación y denuncia falsos que llevaron a tres empresarios por la calle de la amargura durante esos años, incluso a la cárcel, en una lucha desigual contra toda una estructura bancaria que tiene tentáculos por todas partes y departamentos de abogados que se dedican full time a asfixiar a quién o quienes se les ponen por delante.

Es imposible ponerse en la piel de estas tres personas cuando por fin consiguen que la justicia les dé la razón y tienen que asistir al bochornoso acto gubernamental que utiliza sus prerrogativas de una forma tan ignominiosa. No tienen que dar ninguna razón ni justificación de sus actos, pero esgrimieron el manido concepto que vale para todo de “una vez resueltos los expedientes, a la vista de los informes pertinentes y conforme a lo dispuesto en la Ley".

Los sucesivos recursos dilatorios no habían conseguido su propósito pero una llamadita al amiguete de turno dejó a este banquero libre como un pajarito fuera de su jaula ya que, según informó la AEB-Asociación de Banca Española, la decisión ha sido un acierto, ya que "es la persona que más ha contribuido a la estabilidad y progreso del sistema financiero español en los últimos 25 años”. Pues menudo progreso y estabilidad tenemos gracias a la actuación en los últimos años de muchos de estos. Pero no vamos a hablar del maltrecho sistema bancario español, cuyos dirigentes han caído tanto o más bajo que nuestros políticos, sino que esta noticia me viene a colación por un nuevo indulto, flagrante porque llueve sobre mojado, que ha sido concedido con reiteración a unos mossos d’esquadra, grupo policial catalán, que últimamente se está luciendo bajo los mandos del "conseller" de interior de la “Generalitat” de Cataluña Felip Puig cuyo nombre se ha alojado en mi memoria en contra de mi voluntad.

Resulta que hace un tiempo un grupo de esos policías que están a nuestro servicio para defendernos de los malos, detuvieron a un ciudadano rumano en lo que luego se ha demostrado una tremenda confusión, y en dependencias policiales lo apalearon, pisotearon, cosieron a golpes, dieron patadas y llegaron a meterle el cañón de una pistola en la boca. Las imágenes grabadas por una cámara existente en las dependencias han podido ser vistas por todos y demuestran el ensañamiento en la acción de unos borricos contra un ciudadano indefenso que además era inocente. La justicia condenó estos hechos lamentables con los correspondientes años de cárcel y, lo que es más importante, la inhabilitación para que estos servidores del orden sigan siéndolo y tuvieran que ir a ejercitar sus músculos en una cantera o en una mina, donde podrían desahogarse a fondo.

Pues no, señores, esto no iba a quedar así, y además con repetición y alevosía. Nuestro actual gobierno, magnánimo él, no indulta del todo, sino que reduce la pena lo suficiente para que estos chicos, pobres ellos, no vayan a la cárcel y no sean inhabilitados, pudiendo continuar sus andanzas en pos de la defensa del orden y de los ciudadanos. Pero el juez entra de nuevo y fuerza a que a pesar de esta reducción, la sentencia se cumpla y vayan a prisión. Pues no, otra vez y llueve sobre mojado, nuestros políticos se cubren de gloria y conceden un nuevo indulto pero esta vez total, que se habrán creído estos juececillos de peras al cuarto. Y encima doscientos jueces se permiten dirigir un escrito condenando el indulto con lo cual la tensión entre los poderes judicial y ejecutivo aumenta día a día. Recordemos que el actual ministro de Justicia es Alberto Ruiz Gallardón que, como no podía ser de otra manera, defendió la decisión del Ejecutivo de conceder el indulto diciendo de nuevo que “es facultad del Gobierno el derecho de gracia y que en este caso concurrían todas las condiciones favorables”. Más de lo mismo.

Siempre se ha hablado de “moderno” estado de derecho, y entre otras cosas de la separación de poderes, en lo que se supone que la justicia es profesional e independiente del gobierno de turno. El Ejecutivo defendió su postura con argumentos un tanto antiguos, señalando que los jueces no pueden entrometerse en competencias que no son suyas, sino del Gobierno, por una ley del siglo XIX. O somos muy tontos o lo que parece es todo lo contrario, que el Gobierno se está entrometiendo en las competencias judiciales que, recordemos, no son suyas.

En esta semana un programa de televisión dirigido por Wyoming, El Intermedio, ha dedicado amplios comentarios a este asunto que me han puesto los pelos de punta por temas de “cantidad”. Parecía que esto de los indultos gubernamentales era un hecho aislado y puntual. Pero cuando te enteras que el Gobierno de Aznar concedió cerca de SEIS MIL indultos, el de Zapatero cerca de CUATRO MIL y estos de ahora llevan ya más de CUATROCIENTOS, lo que parece es que hagas lo que hagas y si no consigues ganar en los procesos judiciales, siempre está la figura del indulto si tienes el suficiente poder y los suficientes contactos para obtener los favores de un gobierno que además no tiene que dar ninguna explicación de sus actos. Indulta y punto. Esto es transparencia y forma de hacer las cosas.

domingo, 25 de noviembre de 2012

DESPIDOS



“Algunos le dijeron que antiguamente las cosas se llamaban con nombres mucho más hermosos”. Gregorio lo creyó porque había descubierto el lenguaje de los poetas y pensaba que cada cosa se merecía una poesía y no una palabra …

No nos engañemos. El despido, en términos laborales, ha sido siempre libre en España. A pesar de las arremetidas permanentes y continuas de la patronal, desde tiempos inmemoriales y aún hoy todavía, lo que no ha sido es barato, pero a cualquier empresario que se le antojase, disponiendo en caja del suficiente peculio, podía arrojar y poner de patitas en la calle a cualquiera de sus empleados por cualquier nimiedad sin tener siquiera que sonrojarse por justificarla.

En el siglo pasado, en tiempos de la dictadura se inventó aquello del motorista. Ese que desde las altas instancias enviaban con un sobre que era entregado al destinatario y que al abrirlo este se quedaba con cara de haba al leer el eufemismo de que había sido suspendido de sus funciones, sin más explicaciones. Luego en los años noventa, con aquello de las modernidades del correo electrónico, supe de algún caso en el que un alto directivo había sido cesado en sus desempeños laborales al abrir el correo a primera hora y leer con estupor que cerrara y se marchara, eso si, a la mayor brevedad posible, y sin llevarse nada.

Desde febrero del presente, el despido laboral está mucho más barato, tanto que casi incita a las empresas a prescindir de trabajadores valiosos antes de que acumulen años de antigüedad y sustituirlos por otros a menor coste y sobre todo con contratos laborales de nueva redacción. Aunque la verdad es que no sé para que sirven los contratos laborales, si las empresas, incluso las más representativas, se los saltan continuamente, obligando a sus empleados bajo amenazas más o menos taimadas a realizar más horas o prestarse a tejemanejes de cualquier tipo. Y el grito de “esto es lo que hay” no queda otro remedio que claudicar o en caso contrario esperar que te llegue tu “motorista”.

Y por si esto fuera poco y para facilitar un poco más las cosas, se ha inventado esto del E.R.E., cuyo significado es Expediente de Regulación de Empleo, al que se acogen las empresas con los argumentos más peregrinos, bendecidos por las leyes actuales, para poner de patitas en la calle un considerable número de empleados a unos costes reducidos y en algunos casos irrisorios. Toda una inversión para quitarse “lastre” de en medio. Y es que lo que antes de llamaba “empleado” para referirse al capital humano de las empresas, sus empleados, ahora se llama simplemente “recurso”, y claro, no se tienen remordimientos y es mucho más fácil deshacerse de un “recurso” que de un “empleado”. Empleado suena a persona y recurso suena a cosa.

En estos días de agitación económica se anuncian día tras día ERE’s masivos. Empresas otrora punteras de la economía nacional, en las que cualquier españolito hubiera querido laborar de por vida, se hunden a toda velocidad, esquilmadas por gestores sin escrúpulos que se han llevado lo impensable y anuncian poner en la calle miles de empleados, a golpe de ERE y por cuatro pesetas, que suena mejor que euros, pues en la caja no quedan más que telarañas y no hay dinero para los “recursos”. Por citar unos ejemplos que suenan en estos días, Iberia y Bankia anuncian despidos de alrededor de cinco mil de sus trabajadores. Muchos de ellos, mayores ya y que llevan toda la vida se encontrarán en la calle con una mísera indemnización.

Pero esto con ser malo, no es lo peor. Muchas otras empresas, sobre todo las grandes, están llevando una labor encubierta de lo que eufemísticamente se ha dado en llamar “reducción de la masa salarial”. No entramos en cuestiones de calidad, de atención a los clientes, de un mínimo funcionamiento correcto de la empresa, no, no entramos en ello; desde los departamentos económicos se detraen subrepticiamente beneficios, que se derivan a los departamentos de recursos humanos con la intencionalidad, dicho paladinamente, de “echar gente a la calle”.

Y el departamento de personal, ahora llamado de recursos humanos, con ese dinerillo que debería destinarse a mejorar la empresa, a invertir, a generar, convoca a sus jefecillos y les comunica que tiene que echar a la calle a unos cuantos y que se admiten candidatos. Rastrerillos de tres al cuarto, por apuntarse unos tantos, aprovechan para quitarse de en medio aquellos empleados profesionales con criterio, que no les bailan el agua y se permiten no atender sus insinuaciones, vamos, que como se conoce en el argot, no les hacen la pelota.

Un familiar directo mío ha sufrido en estos días esta situación. Tras más de cinco años laborando en uno de los puestos más bajos de la empresa de hipermercados de la “A” y el “pajarito alegre”, el pasado martes a media mañana fue requerido a presentarse en el departamento de recursos humanos. Le pusieron delante una carta de despido con los clásicos argumentos peregrinos de “falta de productividad” e ipso facto le colocaron a su lado a un vigilante jurado para que le acompañara a su taquilla a recoger sus cosas y le pusiera de patitas en la calle. Menos mal que el vigilante jurado no recibió la orden, o si la recibió no la ejecutó, de obsequiarle con una patada en el culo “cortesía de la casa”. Ni una palabra del rastrero de su jefe, que había tenido buen cuidado de ausentarse y no estar presente, por si acaso. En poco más de un cuarto de hora pasas de estar empleado y ganándote la vida míseramente en una empresa teóricamente estable a ser un “arrojado”.

Esto es una bola que va engordando día a día. Y es que los arrojados dejan de ser clientes de las propias empresas que les arrojan, y, lo que es peor, de todas las demás: del panadero, del peluquero, del vendedor de periódicos,… Una espiral que se va abriendo, o cerrando según se mire, y que no conduce a nada bueno.

Si las empresas con beneficios los dedican a este tipo de artimañas…

La frase con la que empieza esta entrada está extraída del libro “Juegos de la edad tardía”, de Luis Landero.

Y yo me hago la pregunta ¿a qué estamos jugando?

sábado, 17 de noviembre de 2012

ESTADOUNIDENSES



A raíz de los comentarios de una entrada anterior en este blog titulada MDSCC, me han venido a la memoria dos historias protagonizadas por mi padre en los años sesenta del siglo pasado que recuerdo con cierta nitidez.

Al crearse la estación de seguimiento de satélites en Robledo de Chavela en 1965, el personal especializado que la atendía era de origen estadounidense. La estación en sí era un pequeño pueblo al más puro estilo de los de los Estados Unidos donde además de desarrollar sus funciones laborales, los laborantes podían vivir con sus familias. Pero alguno de ellos, al menos los fines de semana y luego a diario prefirió hacerse con una vivienda en alguna de las localidades cercanas, de forma que así se mezclaba con los lugareños en un intento de cumplir con aquel viejo dicho de “donde fueres haz lo que vieres” y así aprender algo de la cultura y de las gentes del país.

Uno de ellos tenía por nombre Gerónimo y llegó a hacerse muy amigo de mi padre, que en su condición de cartero urbano le llevaba numerosa correspondencia postal. La foto que ilustra esta entrada fue tomada por él, con una cámara Polaroid en la primavera de 1967 por lo que es de destacar el que sea en color cuando en aquella época andábamos todos con el blanco y negro. De vacaciones en su país natal, Gerónimo comentó con sus amigos las numerosas relaciones personales que había establecido en el pueblo de forma que era muy conocido. Ante su incredulidad, les propuso una apuesta consistente en que le enviaran una carta en la que solo figurara su nombre simple, Gerónimo, y la localidad, con algún dato interno que solo podría conocer si en realidad recibía la carta. Ni que decir tiene que mi padre, al ver en Correos una carta dirigida a un escueto Gerónimo y procedente de los Estados Unidos, dedujo rápidamente quién era el destinatario y se la entregó. Esto le hizo ganar la apuesta. Con el tiempo nuestro amigo Gerónimo volvió a su país y se perdió su pista. Es de suponer que en estos días o sea muy mayor o incluso haya fallecido pero en los años que estuvo por nuestras tierras dejó su impronta de amabilidad y camaradería al mezclarse con nosotros, cosa que hicieron muy pocos de sus compañeros.

La otra historia tuvo relación con la llegada del hombre a la Luna el día 20 de julio de 1969. El comandante Neil Amstrong a bordo del Apolo 11 pisó, aunque hay mucha controversia todavía, por primera vez la superficie lunar al descender en el Mar de la Tranquilidad del módulo Eagle. Mi padre era un gran aficionado a los sellos, como una extensión de su profesión, y mantenía una colección actualizada que en su día tendría cierto valor. Con motivo de esta efemérides se publicó una colección de sellos. Mi padre, no sé si a través de Gerónimo o de forma directa, se le ocurrió añadir valor a esa colección de sellos si conseguía sobre ellos la firma o autógrafo del propio comandante Amstrong, por lo que le dirigió una carta adjuntando dos colecciones completas, una como regalo y la otra para que se la devolviera firmada. Yo creo que mi padre daba por perdidas las dos colecciones dada la distancia y la insignificancia que suponía el hecho de que un cartero perdido en un pueblo de España dirigiera tal solicitud.

Pero, lo que son las cosas, mi padre recibió contestación, solo que la colección de sellos regresaba sin la firma pretendida. Neil Amstrong se excusó diciendo que debido a las restricciones publicitarias impuestas por la NASA no le era posible acceder a la solicitud, pero como compensación adjuntó a mi padre una foto-poster con una dedicatoria. La fotografía ilustra el pie de esta entrada y en ella puede verse el nombre de mi padre escrito a mano por el propio comandante recientemente fallecido. En el año 2000 tuve la oportunidad de visitar Cabo Cañaveral. Mi hijo llevaba una camiseta en la que habíamos impreso esta fotografía y vimos como llamaba la atención de la gente de la base que atendía a los turistas e incluso un astronauta veterano que daba la charla de introducción a la visita se fotografió con nosotros y nos dijo que había sido compañero de Amstrong en una misión posterior.

sábado, 10 de noviembre de 2012

MDSCC



En esta semana en la que estamos y en la siguiente se está celebrando en Madrid la XII edición de la Semana de la Ciencia. Ya hemos hecho comentarios a las posibilidades que brinda este evento a las personas que además de tener inquietudes y ser curiosas dispongan de tiempo. Las universidades, centros de investigación, empresas y otras entidades organizan actos específicos de carácter divulgativo y permiten el acceso y la visita a sus instalaciones al público en general. Un acceso que el resto del año está vedado salvo a personas especiales, bien por su trabajo o por sus contactos. Ya en 2008 y debido a mi dedicación laboral espaciada, tuve mi primer contacto con estos eventos tal y como reseñé en este blog donde particularizaba datos generales y os eventos a los que me había apuntado en aquel mi primer contacto con estas actividades.

Este año tengo en mi agenda varias visitas planificadas a lo largo de estas dos semanas, pero el pasado jueves asistí a una que fue particularmente entrañable, ya que me retrotrajo a mi niñez en que había realizado la misma visita en compañía de mi padre gracias a su amistad con un americano, cuyo nombre recuerdo muy bien, Gerónimo, que trabajaba por aquellos años sesenta del siglo pasado en este complejo al que ahora me referiré.

Empecemos por el principio y vamos de siglas. MDSCC corresponde al nombre en inglés del Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid, “Madrid Deep Space Communications Complex”, un centro dependiente de la NASA, Agencia Espacial de los Estados Unidos de Norteamérica o en inglés “National Aeronautics and Space Administration”. Nos reuníamos una docena de personas en el centro de recepción de visitantes, todas mayorcitas y con un interés claro en lo que nuestros ojos iban a contemplar y nuestros oídos a escuchar. Además, como valor añadido, dos de ellas eran mis buenos amigos Miguel Ángel y Dori, con lo cual el momento tenía cotas añadidas de agradabilidad. Tras una breve presentación y unos vídeos acerca de las actividades de este centro enfocado básicamente al seguimiento de satélites, nos dirigimos andando y bajo una molesta e intermitente lluvia a las instalaciones propiamente dichas. Hay que reseñar que una visita que estaba programada en dos horas, duró en realidad tres horas y cuarto y ello por dos motivos principales: la curiosidad de los visitantes y la tremenda amabilidad de los profesionales que nos atendieron y que nos dieron toda clase de detalles, algunos de ellos muy pormenorizados, sobre el funcionamiento de la estación y sobre sus cometidos, que tienen un resumen muy sencillo: reciben señales de los satélites que están en el espacio, los codifican y se los envían a los científicos encargados de su estudio que a su vez generan información en forma de órdenes que la estación transmite a los satélites. Y así veinticuatro horas al día, todos los días del año.

En una primera charla al pie de la espectacular DSS-63, antena de 70 metros de diámetro que puede verse en la fotografía, nos enteramos de la forma de trabajo y de que el complejo de Robledo de Chavela es uno de los tres que la Nasa tiene en el mundo, cubriendo cada uno de ellos 120 grados de forma que siempre hay una estación en la Tierra en contacto con los satélites o ingenios, ya que debido a la rotación de la misma, cuando una estación pierde la señal entra una de las otras dos. Una de ellas, conocida con el nombre de “Tidbinbilla” está situada en Australia, a unos 40 km al sudoeste de Canberra, mientras que la otra se encuentra en el desierto del Mojave, a unos 70 km al noroeste de la ciudad de Barstow (California), y lleva el nombre de “Goldstone”.

Una vez dentro del edificio principal y en la sala de operaciones, recibimos una completísima y detallada información de las formas de seguimiento, los satélites o equipos actualmente en el espacio como el “Curiosity” que está circulando por la superficie de Marte o los “ancianos” Voyager que siguen emitiendo información en su viaje de ya más de treinta años por el espacio. A estos no les afecta el concepto de “obsolescencia programada” ya que han prolongado y siguen prolongando su vida útil mucho más allá de lo que en un principio se suponía. Y que sigan muchos años.

Posteriormente y dentro de la inmensa sala de ordenadores y equipos, dos técnicos armados de una enorme paciencia nos explicaron con todo lujo de detalles temas relativos a las antenas, sus diseños, las evolución a lo largo del tiempo de las formas de recepción de señales. Las comunicaciones, los ordenadores, el tratamiento de la información y un sinfín de detalles que incluso a algunos de los asistentes que éramos informáticos nos hicieron ver nuevas formas de abordar el tratamiento de datos. Los relojes atómicos, vitales para que centros de este tipo mantengan una hora coordinada, avanzaban lenta pero inexorablemente informando de la hora precisa en el día que para ellos era el 12/313 y no el 12/11/08, que es lo mismo pero en distinta notación.

Por último y al pie de una antena ya en desuso, que puede verse en la fotografía al pie y que se mantiene de forma simbólica, la última charla a cargo de Tomás nos brindó un repaso a los albores de la exploración espacial. No en vano en esa antena, que en aquella época estaba en servicio en el centro de Fresnedillas, se recibió la famosa frase del recientemente fallecido Neil Amstrong cuando pisó la luna el 21 de julio de 1969: “Es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad”.

Lo mejor es visitarlo en persona para lo que habremos de estar atentos a obtener plaza en una próxima semana de la ciencia en años venideros. Mientras tanto, la completísima web del MDSCC está llena de datos, información y vídeos que podemos consultar de forma periódica si estamos interesados en estos aspectos. Mi agradecimiento a la persona que hizo de guía durante toda la visita y a los profesionales que nos atendieron con gran amabilidad, cuyos nombres no recuerdo. Por cierto, un error imperdonable fue el no llevar la cámara de fotos, pensando que no estaría permitido tomar imágenes. Craso error, ya que se podían tomar sin ninguna limitación, por lo que hubo que recurrir a la “calidad” del teléfono móvil.

domingo, 4 de noviembre de 2012

ESTABILIDAD



En un estudio realizado en 2003 por la OIT-Organización Internacional del Trabajo se ponía de manifiesto que la estabilidad en el empleo en los países industrializados se mantenía constante en los últimos años, a pesar de la creencia extendida de que las personas cambiaban de trabajo con relativa frecuencia. Al menos en España y en esa época, la decisión sobre un cambio de cometido estaba en manos del propio trabajador y no tanto del empleador salvo que mediara alguna falta grave en el desempeño de las funciones laborales. El temible despido siempre ha estado sobre la cabeza del trabajador, cual espada de Damocles, pero cierta “protección” de la que disponían los trabajadores hacía esta figura ciertamente onerosa lo cual en muchas ocasiones dilataba la decisión del empresario. Digamos que el despido era relativamente libre aunque no precisamente barato.

En ese mismo estudio, recordemos de 2003, se señalaba que “esto puede sonar extraño, en una época de crisis económica, de anuncios de recortes de plantilla y de creciente desempleo, pero los mercados de trabajo en la mayoría de los países industrializados siguen mostrando una considerable núcleo de puestos de trabajo estables. Por término medio, más del 60 por ciento de todas las personas empleadas en Europa permanecían en su empleo más de 5 años”. Dice el estudio que “alrededor del 40 por ciento permanece en el mismo empleo durante más de 10 años. Estos porcentajes son muy similares a los de comienzos de la década de los 90”. También se recoge en ese informe que “Ciertamente, mientras que la media de permanencia en el puesto de trabajo en Europa es de 10,6 años y de 10,9 en Japón, en Estados Unidos es sólo de 6,6 años.”

Habría que revisar a ver si se han realizado estudios más actuales sobre el tema. Las condiciones laborales y de empleabilidad han variado mucho en los últimos meses. La tendencia más en boga es que no se precisan empleados especialistas que dominen su trabajo a base de adquirir más y más experiencia sino empleados generalistas que sean “todoterreno” y que valgan lo mismo para un roto que para un descosido. Los tiempos cambian y las tendencias también. Pero los empresarios no renuncian a contratar gente con experiencia. Lo que no quieren es pagarla. El mercado laboral está en unos parámetros que permiten y potencian el abuso. ¿Porqué un empleador va a pagar 40 a un empleado si, como la cosa está tan mal, puede conseguir que ese mismo empleado desempeñe por 30? Sería del género tonto.

No se debe de confundir estabilidad con seguridad. Ninguna de las dos cosas está garantizada hoy día. Una de las cosas que recuerdo pensé cuando empecé a trabajar de muy joven en lo que hoy es Bankia fue que había tenido la suerte de acceder a un puesto de trabajo “para toda la vida”, pues la historia y las características de la empresa, por aquel entonces Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Madrid, así lo hacían parecer. Una empresa estable, con futuro, con posibilidades de progresar dentro de ella, con alicientes laborales y con un sinfín de cualidades que la hacían apetecible para cualquier trabajador. Lo que son las cosas, veinte años después decidí marcharme por mi propia voluntad a ver nuevos mundos. Esta semana he tenido contacto con algunos de mis compañeros en esa empresa que eran jóvenes cuando yo me marché, hace veinte años, y que siguen en ella. Uno de ellos, en un puesto de cierta relevancia, me contaba como se percibe en el ambiente el miedo de cara al futuro. Con ciertos años a sus espaldas, un cambio en el puesto de trabajo no se antoja fácil y personas muy preparadas y con muchos años de experiencia se pueden encontrar de patitas en la calle y sin mucha cobertura, pues las condiciones en el tema de despidos y EREs, expedientes de regulación de empleo son de lo más dañinas para el trabajador, que ha visto esfumarse a golpe de decreto ley todos sus derechos acumulados a lo largo de muchos años de trabajo. Y es que se comenta que en la actual Bankia, producto de la fusión de varias cajas de ahorro que han sido expoliadas por tejemanejes políticos en los últimos años, sobran 6.000 empleados de los 19.000 actuales. Y lo que planea sobre sus cabezas no son precisamente prejubilaciones doradas sino “veinte días” por año trabajado con un tope de una anualidad y a “buscarte la vida”. Son las nuevas tendencias.

Desde hace algunos años viajamos varias veces a Cantabria cuando la ocasión lo permite y disponemos de algunos días libres. El viaje se lleva alrededor de cuatro horas. Para no hacerlo de un tirón, procuramos incluir la comida en el desplazamiento y así hacerlo más llevadero. Hay un restaurante de carretera que está a tres horas de Madrid y una de Santander y en el que paramos con cierta frecuencia. Ya he comentado en alguna ocasión que mi hija es celíaca, intolerante al gluten, lo cual es un pequeño problema a la hora de entrar en un restaurante donde hay que tener mucho cuidado con lo que come y sobre todo fiarte de como y donde está cocinado. Todos sabemos que las cocinas de los restaurantes no son siempre un dechado de virtud, lo que nos comemos está bueno pero si viéramos como se hace…. Retomando el tema, el comercio y las industrias de “catering” y turismo se caracterizan por permanencias cortas de sus empleados, que cambian con mucha facilidad al ser puestos de trabajo por lo general mal remunerados y con horarios intempestivos y concentrados en los días festivos.

Cuando entramos en el restaurante y encontramos a las dos camareras de toda la vida se nos ilumina el rostro. Saludan a mi hija por su nombre y la dicen que ya han avisado a la cocina que viene y que vaya preparando una sartén limpia con aceite limpio para hacerla “sus” patatas fritas. Haya lo que haya en el menú o en la carta, conocen el tema de mi hija y se desviven por atenderla. Algún día después de tantos años entraremos allí y no nos encontraremos con Vanessa y Pilar que habrán sido sustituidas por un camarero cualquiera que no conocerá ni sabrá nada de mi hija. Y vuelta a empezar y seguramente a buscar otro sitio donde parar a comer.

La estabilidad y permanencia en el empleo es buena para las empresas y también para sus clientes, que se encuentran cómodos cuando son recibidos de forma amable y conocida y ello facilita que vuelvan una y otra vez.

lunes, 29 de octubre de 2012

VIGILADOS



Con poco tiempo y con retraso para acudir a mi cita semanal con el blog, recibo un correo electrónico con una información que puede resultar graciosa pero que tiene mucho de realidad hoy en día. Nunca como ahora podemos estar tan vigilados, y no solo por personas u organismos que tienen la facultad de hacerlo, sino por cualquiera que tenga acceso a las innumerables bases de datos que pululan sin control por todos lados. Baste simplemente acceder vía internet a cualquiera de los buscadores, por no mencionar el más famoso, y teclear nuestro nombre o nuestro carnet de identidad para quedar sorprendidos. de las veces que aparecemos en montones de sitios: por haber corrido una carrera, por una multa que nos han puesto, en un boletín municipal, en una conferencia que asistimos, en un foro que escribimos, un video que hemos subido a “youtube”, una red profesional o por cualquier otro tipo de circunstancias. Acabo de ver una persona que se llama exactamente igual que yo, con el mismo nombre y apellidos, con su teléfono en claro y su dirección en un pueblo de León.

Esto que debiera ser bueno, se puede convertir en malo siempre dependiendo del uso que haga de ello. Por centrarme en una cosa buena, diré que esté fin de semana me ha localizado una vecina de mi infancia, Mari Carmen, a la que vi por última vez en la lejana isla griega de Mikonos a principios de los años ochenta, con motivo de un viaje por allí. Ella se había casado con un griego, de nombre Panagiotis, y se había desplazado a vivir allí. Ahora se han jubilado y viven en España, en un lugar de la costa mediterránea, desde donde me ha localizado a través de la red “linkedln” y hemos reanudado el contacto. En la foto que acompaña a este texto se nos puede ver a los dos hace muchos, muchos, años. Esta historia es una cosa buena y positiva, pero a poco que hurguemos veremos que la red se puede utilizar con otros fines, mucho menos lícitos y peligrosos, y no solo por organismos públicos sino principalmente por particulares.

Y por falta de tiempo reproduzco a continuación un chascarrillo que me ha llegado por correo electrónico. Nos reiremos por no llorar, pues parece un cuento, pero no es tan descabellado.

Esta es la falacia de la Sociedad del Bienestar y la privacidad personal.

Ring, ring.
- ¡Pizzería GOOGLE, buenas noches, dígame! 
- ¿Pizzería qué? 
- Pizzería GOOGLE, señor. ¿Cuál es su pedido? 
- Pero... ¿no es la Pizzería Washington? 
- Era, señor, era; GOOGLE ha comprado la pizzería y ahora el servicio es más completo. 
- Estupendo. ¿Puede Usted tomar nota de mi pedido, por favor? 
- Naturalmente, ¿el Señor desea lo de siempre? 
- ¿¿¿¡¡¡Lo de siempre!!!??? ¿Es que me conoce? 
- Tenemos un identificador de llamadas y, de acuerdo con su teléfono, sabemos que las últimas 53 veces que llamó pidió una pizza mixta de cuatro quesos y calabresa con una cerveza bien fría. 
- ¡Vaya, no me había dado cuenta…! Bien, pues quiero lo mismo. 
- Señor, ¿puedo hacerle una sugerencia? 
- Por supuesto. ¿Tiene una pizza nueva en el menú? 
- No, señor. Nuestro menú es muy completo, pero me gustaría sugerirle la de ricota y récula con un botellín de agua de mineralización baja. 
- ¿Ricota? ¿Récula? ¿Mineralización baja? ¿Pero está usted loco? Yo odio esas cosas. 
- Pero, señor, son buenas para su salud. Además, su colesterol está por las nubes... 
- ¿Y Usted cómo lo sabe? 
- Mire, señor, nuestra empresa tiene la mayor BASE DE DATOS del planeta. Hemos cruzado su llamada con su nombre y tenemos a la vista la información del laboratorio donde le hacen a Usted las pruebas. 
- ¡Joder con la BASE DE DATOS!, no quiero pizza de queso suave y ensalada para nada, por eso me estoy medicando y como lo que me da la gana..., ¿se entera? 
- Señor, lo siento, pero creo que usted no ha tomado su medicina últimamente. 
- ¿Ah sí y cómo coño lo sabes? ¿Es que por casualidad me estás mirando todo el santo día? 
- ¡No qué va!, es que también tenemos la BASE DE DATOS de las farmacias de la ciudad. La última vez que compró su medicamento para el colesterol fue hace 3 meses. Y la caja contiene 30 comprimidos. 
- ¡Maldita sea! Es cierto. ¿Y cómo es que también sabes eso? 
- Por su tarjeta de crédito, señor... 
- ¿¿¿¡¡¡Qué!!!??? - Sí, tiene Usted el hábito de comprar sus medicamentos en una farmacia que le ofrece descuentos si se paga con tarjeta de crédito del Banco BANG BANG. Tenemos una BASE DE DATOS de sus gastos con la tarjeta. Hace 3 meses que no ha comprado nada allí, pero, en cambio, sí la utiliza en otros establecimientos, lo cual nos indica que no la ha extraviado. 
- ¿A sí? ¿Y no puedo haber pagado en efectivo en la farmacia?, ¿eh?, ¿eh? A ver qué dices a eso, listillo... 
- No es probable, señor. Verá, Usted sólo paga en efectivo 200 € semanales a su empleada doméstica, y el resto de sus gastos los hace siempre con tarjeta de crédito. 
- ¡Ay rediez! ¿Y cómo coño sabéis lo que gana mi empleada de hogar? 
- Bien le paga la Seguridad Social ¿no...? 
- ¡Vete a la mierda! 
- Como Usted mande. Lo siento, señor, pero es que todo está en mi pantalla y tengo el deber de ayudarle. Creo que Usted debería volver a programar la consulta con su médico a la que faltó y llevarle los resultados de los exámenes que se hizo el mes pasado, para que le ajuste la medicación. 
- Mira guapete, estoy harto de TI, de los ORDENADORES, de las BASES DE DATOS, de INTERNET, de GOOGLE, de FACEBOOK, de TWITER, de la FALTA DE PRIVACIDAD, del SIGLO XXI, y de este país... 
- Pero, señor..., por favor, no se excite. No le conviene… 
- ¡Cállate de una vez! Mañana mismo me mudo bien lejos de este puto país. A las Islas Fiji o a cualquier otra parte que no tenga Internet, computadoras, teléfono ni gente vigilándome todo el tiempo... 
- Entiendo, señor... 
- Voy a usar mi tarjeta de crédito por última vez para comprar un billete de avión e irme a los confines del planeta. 
- Perfectamente, señor..., 
 - Puede cancelar mi pizza. Ya no la quiero. 
- De acuerdo, señor…, ya la tiene Usted cancelada. Pero si me permite…, una última cosa más, señor... 
- ¿¿¿¡¡¡Y AHORA QUÉ COÑO QUIERES!!!??? 
- Solo avisarle, de que tiene su pasaporte caducado.