Buscar este blog

domingo, 6 de septiembre de 2026

PAGAN...

… justos por pecadores es un conocido dicho o refrán popular que no necesita explicación. La imagen muestra un SMS recibido en mi teléfono móvil instándome a realizar una encuesta, probablemente de satisfacción o queja de un hospital. Sí, hace unos días he acudido a «ese» hospital, del Sistema Público de Salud, aclaro. Pero, quién o qué es «Ratenow»?

Como ya he comentado en numerosas ocasiones en este blog, he llegado a interiorizar y grabarme a sangre y fuego el no hacer clic en ningún enlace, o abrir documentos, vengan de donde vengan. Repito, vengan de donde (supuestamente) vengan. Ya sé que suena fuerte pero incluso un wasap procedente de un familiar o amigo puede ser falso si le han hackeado su cuenta, lo que está muy en candelero en estos días: basta consultar la prensa o el INCIBE para ver la «nueva» modalidad de timo por WhatsApp.

Y es que me llegan de todos los colores y de todas partes. Vean el siguiente correo electrónico que recibo insistentemente 

Resulta que «tengo» —yo no me había enterado— un hijo americano que se llama Ángel Montanez Baez y que llega tarde o falta a clase con frecuencia a su colegio Jones High School de Orlando, en EE.UU., y por ello me informan machaconamente desde una plataforma llamada School Mint Hero. Y me instan a que justifique sus faltas haciendo clic en enlaces. Y llevo por lo menos tres años con estos correos. No voy a detallar las horas empleadas en aclarar la situación por otros medios —por supuesto no pinchando en enlaces— pero ha sido imposible. Que les den, al SPAM con estos correos, pero la cosa tiene guasa.

El teléfono móvil es un foco de entrada de muchos timos hoy en día. Bien sea por mensajes en las redes sociales, WhatsApp u otras, mensajes SMS y llamadas telefónicas, los amigos de lo ajeno tratan de embaucarte para sacarte información tendente a hacerse con tus dineros. Yo personalmente conozco a más de uno que ha caído en la trampa, además de yo mismo en dos o tres ocasiones, poca cosa, eso sí. Cada vez lo hacen mejor y la tecnología les ayuda, pues van por delante de las soluciones tímidas que se van implantando.

Por ello, lo mejor es en un primer momento y esa es mi recomendación y es lo que yo hago… NO A TODO. Llamada no esperada, no gracias. Llamada incluso de un banco o empresa conocida, no gracias, ya llamaré yo si eso. SMS con enlaces, ni hablar. Correos electrónicos con enlaces o documentos adjuntos, mucho cuidado y nunca los abro en el teléfono; espero a llegar al ordenador donde tengo más control. Corro el peligro de perderme algo interesante, pero por el contrario seguro que me salvo de alguna acción indeseada.

¿Cuáles son las consecuencias de todo esto? Los «buenos» pagan las consecuencias. El hospital se queda sin la encuesta. El restaurante que me manda por la mañana un SMS para confirmar mi asistencia a la comida del mediodía, se queda sin la confirmación por ese medio, que es rápido, sencillo y efectivo para la mayoría de los usuarios. Yo en su lugar llamo por teléfono, confirmo mi asistencia y hago la observación de que el sistema de SMS con enlaces no es adecuado. Por lo general, la respuesta es, con cierto resquemor, que…  «todo el mundo lo hace». Bien, pues yo no.

Ejemplos hay numerosos: un tramo de carretera recto, de cuatro kilómetros con un par de cruces, buena visibilidad, bien asfaltado y con arcén, cuya velocidad nominal debería ser de 90 Km/hora, tiene accidentes por causa de algunos descerebrados. ¿Qué hace la DGT? reducir la velocidad a 70 Km/hora. ¡Todo el mundo a fastidiarse por la irresponsabilidad de unos pocos!

Otro ejemplo: el gestor, verdadero, de tu banco que te llama desde una centralita con tropecientos números y le cuelgas ipso facto. Por si las moscas. Una empresa que te pide documentación sensible por correo electrónico, por ejemplo, el DNI, pues si acaso con la imagen en blanco y negro y una marca de agua encima autorizando a esa empresa y para un caso específico consignado en la marca de agua y con los datos más sensibles, la firma, por ejemplo, pixelados. Se trata de que esa imagen no pueda ser reutilizada para otros fines que los descritos en la marca de agua.

Pero lo que hablamos. Si echamos un vistazo a esta web https://protegedni.es/ que nos facilita crear una marca de agua... ¿nos fiamos de ella? Yo no, desde luego. Estamos en las mismas, si les estoy facilitando a ellos, quienes sean, mi documento original… ¿qué garantías tengo de que no lo vayan a usar? Que lo ponga en la página no es suficiente y eso que a lo mejor son legales y tratan de ayudar. Lo dicho, pagan justos por pecadores. Y yo pondría el texto de la marca de agua en color rojo…

Cada uno tendrá que tomar sus decisiones en estos asuntos, pero siempre manteniendo la guardia alta y pensándoselo dos o tres veces antes de actuar. En mi opinión las acciones y medidas «oficiales» que se están tomando para contrarrestar los timos son de alcance corto y, por el momento, poco efectivas, mas reconozco que es un asunto peliagudo y nada fácil de tratar. Con ello, empresas serias están pagando el pato de no poder utilizar estas tecnologías por los recelos derivados del mal uso que hacen de ellas los «malos».


 


 

domingo, 30 de agosto de 2026

GARRAFALES

Los lectores asiduos habrán observado que este blog con periodicidad semanal no se detiene por vacaciones. En esta última semana de agosto de 2026 voy a tratar un tema que viene de largo pero que consta más de imágenes que de texto.

Todas las mañanas, en los momentos del desayuno, suelo echar un vistazo a la prensa en internet. Con más o menos intensidad en función del tiempo disponible, reviso diarios nacionales como «El Mundo», «El País», «La Razón», «El Periódico de España», «eldiario.es», «ABC» o «La Vanguardia» y algunos locales o regionales como «El Día de Segovia» o «El Diario Montañés» entre otros. Muchos de ellos están condicionados a ser suscriptor para profundizar en los artículos, pero lo que me interesa por lo general es un vistazo rápido a los titulares. De titulares va esta entrada.

Observo con el paso del tiempo el poco cuidado en la redacción gramatical; he visto muchos errores garrafales en los últimos años, aunque no los he guardado. Y me da la impresión de que este asunto va in crescendo. La principal razón que se me antoja es el poco conocimiento del lenguaje por los plumillas. Aunque también cabe mencionar una falta de revisión concienzuda, al menos de los titulares, por otras personas de la redacción. Estamos hablando de diarios digitales lo que implica una fácil corrección, cosa que no ocurriría con los diarios impresos que son como la piedra que lanzas al lago, una vez que ha salido de tus manos pierdes el control.

El caso del titular que figura en esta entrada es extraño. Habla de mujeres embarazadas, pero parece desconocer que un sinónimo de este vocablo es «encintas». Sin encomendarse ni a Dios ni al diablo, el redactor suelta un «mujeres en cinta» en el titular que lleva a pensar al lector en una mujer corriendo o andando en la cinta de gimnasio.

Como digo he visto muchas de estas a lo largo de estos últimos años, pero no he conservado las imágenes. Otra cuestión que prolifera en demasía para mi gusto es el uso de anglicanismos innecesarios, además escritos de varias maneras.

 
Ya sé que viste mucho y llama más la atención la utilización de «hattrick» o «hat-trick», pero la expresión española «triplete» sería la adecuada. La FUNDEU, Fundación del Español Urgente, lo aclara sin ambages: «Triplete o tripleta son alternativas en español al anglicismo hat-trick, que se refiere al hecho de que un mismo jugador marque tres tantos en un mismo encuentro». Blanco y en botella.

Hay muchos casos del uso de palabras inglesas —anglicanismos— en diferentes medios. Otro ejemplo…

La aludida FUNDEU aclara al respecto que «la expresión "laboratorio de ideas" es preferible al anglicismo think tank», con el que se hace referencia a una institución o a un grupo de expertos que se reúne para reflexionar o investigar sobre asuntos de relevancia, como defensa, política, educación…».

Luego seguiré, pero para que no todo sean críticas, intercalo aquí una loa por el siguiente titular

La costumbre generalizada incluso en el lenguaje hablado sería utilizar «alto límite» dejándose llevar por la forma inglesa de poner el adjetivo antepuesto al nombre, cuando lo correcto en español es decirlo como figura en el titular. Ya hubo una controversia grande —y no una gran controversia— cuando en 1992 surgieron los trenes AVE. AVE son las iniciales de «Alta Velocidad Española» cuando deberían ser VEA —Velocidad Española Alta—. Pero el marketing… Aprovecho aquí para mencionar que se suele usar en nuestras despedidas «un fuerte abrazo» cuando lo correcto sería decir «un abrazo fuerte».

Volvamos a las críticas. En este mundo de los titulares de periódicos aprovecho para mencionar un asunto que se relaciona con mi particular cruzada con las comillas, del que el lector asiduo habrá visto algunas entradas en el blog. A continuación, un resumen de los tres tipos de comillas existentes y su uso académico: la RAE y el Diccionario Panhispánico de Dudas no dejan duda en estipular como se usan en los textos:

Angulares o latinas (« »): Se escriben centradas y son la primera opción en textos impresos.

Inglesas (" "): Se colocan en la parte alta del renglón y se usan cuando ya hay comillas angulares en el texto.

Simples (' '): Se utilizan en último lugar, generalmente dentro de otras comillas para citas anidadas («Antonio dijo: "Vaya 'cacharro' que se ha comprado Julián"»).

Los titulares en este aspecto son un verdadero caos. No me repetiré con comentarios ya hechos en entradas anteriores…

Deberían usarse las angulares —« y »— en ambos titulares.

Mezcla de simples e inglesas. Ambas no adecuadas.

Mezcla de dobles y simples sin cerrar. Lo correcto, a mi entender, hubiera sido «Está a la venta: chao "pescao"».

Y ya para finalizar un añadido de última hora, porque la casuística es infinita. ¿Qué ocurre con los acentos?, un signo ortográfico muy presente en el español, aunque no de forma exclusiva. Por la configuración, algunas páginas web no los muestran, lo que genera titulares como el que se ve en la siguiente imagen. Cualquiera puede deducir el significado, aunque, académicamente, está mal escrito;  debería poder leerse «El páramo, una ópera ».

En fin, esto es un mundo, pero lo que he observado con el paso del tiempo, insisto, es en la proliferación de sino errores si dejadez o falta de conocimientos gramaticales. Pero ya me dicen mis amigos que soy un pedante por estas cuestiones. ¡Qué le vamos a hacer!