Pocos
no se habrán enterado que el miércoles de esta semana de agosto de 2026 un
eclipse total ha recorrido una franja enorme del territorio español. Otra
cuestión son las reacciones personales a la noticia. Aunque han venido personas
interesadas de muchos países del mundo, algunos han optado por ignorar el
asunto: ¿Eclipse? ¿Eclipse total? ¿Qué es eso? Yo me iré al cine a ver una
película.
Me
viene el recuerdo de un eclipse parcial que tuve la ocasión de contemplar en
2005. Era horario laboral: yo estaba en la oficina en Tres Cantos (Madrid). A la hora
del eclipse pedí permiso a mi jefe para salir al aparcamiento del edificio a
contemplarlo. Pertrechado con mis gafas y un cristal opaco me aposté en una
esquina a esperar el acontecimiento. Cual no sería mi sorpresa cuando apareció
el jefe acompañado de un compañero y unos cuantos coincidentes laborales; no se
habían enterado, pero se sumaron a la contemplación, con lo que tuvimos que
repartirnos las gafas y el cristal. Bueno, aunque parcialmente y a momentos
pude disfrutar del espectáculo astronómico.
Aficionado
declarado a temas de astronomía, llevo todo el año esperando esta fecha del 12
de agosto de 2026. Han pasado más de cien años desde que se pudo contemplar un
eclipse total en España. He estado atento a todas las noticias, tomando notas, salvando
localizaciones, accediendo a páginas web, leyendo libros sobre el tema e incluso
he realizado un curso especial impartido por la UNED de Segovia titulado «Eclipse
total de Sol. Doce de agosto de 2026». Por las fechas, me iba a encontrar en
una zona de Cantabria donde era posible la contemplación del eclipse sin problemas.
¿Sin problemas?
Sopesados
varios lugares, me decidí por una tierra campa un poco elevada sobre el nivel
del mar, lo que significaba una ausencia total de obstáculos.
La
naturaleza es caprichosa y funciona a su libre albedrío. Menos mal. Algunas
predicciones de los meteorólogos se acercan bastante, pero nunca podremos estar
seguros de que pasará en realidad. El día indicado, 12 de agosto de 2026,
estábamos preparados para contemplar el eclipse sentados en nuestras sillas,
con un piscolabis preparado, nuestras gafas y cristales apropiados… ¡Al mal tiempo, buena cara! No podemos decir que
el tiempo fuera malo, pero el nublado con el que nos obsequió la Madre
Naturaleza en la zona en la que nos encontrábamos dio al traste con nuestros
deseos de poder disfrutar del eclipse.
Podríamos
decir que «nos quedamos a dos velas… por culpa de las nubes que nos aguaron
(sin agua) la fiesta». Lo único que sí pudimos disfrutar fue el momento de
oscuridad, cuando durante poco más de un minuto se oscureció todo: ¡Sublime! ¡Mágico!
¡Sobrenatural! Simplemente… ¡Maravilloso!
Anécdotas
sobre este suceso las hay para todos los gustos. Desde quién ignoró
completamente este fenómeno hasta los que no pudieron acudir al mismo por
diversos problemas, laborales, por ejemplo. A la hora del eclipse hay muchas
misas que lógicamente el sacerdote debe atender, haya o no haya público. Hubo
quién le echó ganas y convocó una conferencia literaria en la Feria del Libro
Viejo de Santander ─acudieron 24─ justo a esa misma hora. Atletas españoles
estaban compitiendo en el Europeo de 2026 en Birmingham. Por ser un poco
macabro, algunos habrán dejado este mundo a esa misma hora, pero otros habrán
nacido. Y no sé por qué, me vienen a la mente los conductores de Metro, que no
solo no habrán podido disfrutar del eclipse sino tampoco del momento de oscuridad
si andaban en ese momento circulando por los túneles. Claro que tampoco un
médico operando en un quirófano, y así tantos y tantos… ¡Cuántas cosas habrán
sucedido en el minuto justo del eclipse!
Hubo
una manera de contemplar el eclipse a pesar de la Madre Naturaleza y sus nubes.
Y además perseguirle con lo que su duración teórica aumentó, aunque estuvo
reservada a personalidades importantes y científicos. IBERIA fletó el vuelo IB1473
con lo que se consiguió soslayar el problema de la nubosidad y disfrutar del
suceso sin problemas.
Ahora
queda para siempre la pregunta eterna: ¿Dónde estabas durante el eclipse? Hay
momentos cruciales de la Historia ─aparte de asuntos personales─ donde cada uno
recuerda donde estaba. En mi caso podría citar la llegada del hombre a La Luna
en 1969, la muerte de Franco en 1975, la aparición del PC de IBM en 1981, el
23-F en el Congreso de los Diputados en 1981, la caída del muro de Berlín en 1989, el atentado de las Torres Gemelas en Nueva York en 2001, el atentado
del 11 de marzo en Madrid en 2004, los movimientos sociales del 15-M en España en 2011, pandemia de COVID en
marzo de 2020…
En
España tendremos la suerte de poder repetir la experiencia en el año próximo
año 2027: el 2 de agosto y comenzando a las 09:30 horas, un nuevo eclipse total
tendrá lugar. Esta vez no será en el norte de la península sino localizado en
el sur, en Andalucía, en una pequeña franja ─muy pequeña─ costera de Cádiz, Málaga
y Almería. Ya hay gente reservando hoteles y organizando los desplazamientos
para la ocasión.
Y al
año siguiente otro, pero este ya anular, es decir, no total: 2 de enero de 2027
comenzando a las 16:35 en la zona de Madrid.