Cuando el nombre de una empresa aparece en un blog, en Twitter ─me resisto a llamarlo «X» ─ o en el comentario de algún diario es por lo general para elevar alguna queja de su servicio o funcionamiento. Anticipo que no es el caso. Netatmo es una empresa internacional fabricante de productos de índole domótica que nos pueden ayudar a tener una vida más tranquila. O no, según se mire.
En marzo de este año 2026 leí un libro titulado «Oxígeno», de Marta Jiménez Serrano; se lee en poco más de tres horas, pero la intranquilidad que te genera persiste varios días. Resumiendo, mucho, una caldera de gas quema mal y desprende monóxido de carbono. La inquilina del apartamento, que es alquilado, resulta intoxicada y casi fallece, y a su pareja le falta poco. Una muerte silenciosa y casi dulce causada por el gas se una caldera no revisada con mala combustión y de la que los nuevos inquilinos no son advertidos por el arrendador.
Cada persona decidirá por sí misma sobre este asunto. Dependerá mucho de si su caldera o estufa se encuentra ubicada en el interior de la vivienda o en el exterior, en una terraza o similar. En este último caso, la terraza, no es probable que el monóxido, en caso de producirse, entre en la vivienda. Pero en muchas casas, la caldera se encuentra en el interior, en la cocina, por ejemplo, y los humanos tendemos a tapar los orificios obligatorios de ventilación por aquello del frío.
El caso es que el reconcome sobre el asunto del monóxido no se me iba de la cabeza y me llevó a buscar una solución: la caldera está ubicada en una habitación interior, con ventilación no tapada, pero… Soluciones y ofertas en el mercado hay muchas, pero yo me decanté, tras mucho husmear por la red, por esta.
Aunque no es precisamente barato ─los hay más asequibles─, algunas de sus características apoyaron mi decisión, como la duración de la batería, la instalación sencilla sin cables y la conectividad con una aplicación en el teléfono que te permite recibir avisos y conocer todo lo necesario para no sufrir desvanecimientos peligrosos e inadvertidos por el monóxido de carbono. Es obvio que el aparato necesita estar conectado a una red wifi para poder ser plenamente operativo: es de cajón. Por defecto, una vez al mes te dice «que sigue ahí vigilante» y que todo está correcto. Estoy contento con el diseño y la funcionalidad del aparato y creo que la decisión, a pesar del precio, ha sido buena.
Tras esta introducción viene el meollo de esta entrada. Estoy registrado en la empresa Netatmo con mi correo electrónico por aquello de la garantía. Recibo un correo de esta empresa solicitando mi conformidad para… ¡nuevo sobresalto!, solicitar mi conformidad para admitir que en los correos electrónicos venga embebido un «pixel de seguimiento de apertura» que tiene la «virtud» de ser invisible. ¿Qué demonios es esto?
La empresa Netatmo me dice en su correo lo siguiente:
En Netatmo, la transparencia es fundamental.
Siguiendo una recomendación de la autoridad francesa de protección de datos (CNIL), ahora puedes aceptar o rechazar libremente los píxeles de apertura que utilizamos en nuestros emails.
¿Qué es un píxel de seguimiento de apertura?
Se trata de una imagen invisible integrada en los correos electrónicos. Nos permite saber si un mensaje ha sido abierto, lo que nos ayuda a adaptar nuestras comunicaciones a sus preferencias y mejorar su relevancia.
Si deseas oponerte a su uso, haz clic aquí. Si no realizas ninguna acción, nuestros servicios seguirán recopilando los datos de apertura con el fin de mejorar tu experiencia.
En cualquier caso, seguirá recibiendo nuestras comunicaciones con total normalidad.
Siguen las recomendaciones de la Autoridad francesa de protección de datos, me explican que es eso de un pixel de seguimiento de apertura y para qué sirve y me piden autorización para utilizarlo: ¡chapó!
Pero tras este correo surge la pregunta: ¿quién más lo está utilizando sin que nos enteremos? ¿Cuál es su verdadero alcance? Con esto, lo de tener cuidado para no hacer clic en ningún enlace que nos llegue a través del correo electrónico, por seguridad, se queda en agua de borrajas. ¿Qué no inventarán?
Todos de alguna manera, en menor o mayor medida, estamos preocupados por nuestra privacidad, que es atacada continuamente desde todos los ángulos, la mayor parte de las ocasiones sin que nos demos cuenta, sin avisarnos y sin pedirnos permiso. Cómo con todo, podemos evitar este tipo de intrusiones utilizando servidores de correo seguros ─Proton por ejemplo─ que bloquean este tipo de imágenes fantasmas o desactivando la descarga automática de imágenes ─todas las imágenes, las buenas y las aviesas─ para Gmail o similares.
En una primaria investigación por encima, los datos que suelen obtener son (ahí es nada):
Confirmación de apertura: si el correo fue abierto o no, y normalmente cuántas veces.
Fecha y hora exacta de cada apertura.
Dirección IP del dispositivo que abrió el correo, de la cual se puede inferir:
· Ubicación geográfica aproximada (país, ciudad).
· Proveedor de servicios de internet (ISP).
Identificador único del enlace al pixel, asociado al destinatario o a una campaña concreta.
Cliente de correo, que revela:
· Sistema operativo (Windows, Android...).
· Cliente de correo (Gmail, Apple Mail...).
· Tipo de dispositivo (móvil, escritorio, tablet).
Como se puede ver, cada día tenemos un sobresalto del que ocuparnos o preocuparnos. Si es que sirve para algo. Y eso si llegamos a enterarnos de que existe.

