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domingo, 29 de enero de 2012

CONVULSIÓN

Hace una semana se ha producido el cierre violento de los servidores de Megaupload, intervenido por el FBI norteamericano, entrando a saco como elefante en cacharrería acusando al portal de infringir los derechos de autor por poner a disposición de los usuarios de forma libre gran cantidad de información protegida. Como se suele decir vulgarmente, se ha tirado por la calle de en medio, sin atender a razones, y llevándose por delante no solo los contenidos que eran ilegales sino también los que había legales. Desde hace años, Megaupload era un servicio potente y fiable que ha sido usado por millones de usuarios de todo el mundo, alojando contenidos de forma gratuita o de pago y que transformó de una manera radical la forma en que se podían distribuir o conseguir archivos de cualquier tipo.

Anteriormente, los usuarios distribuían ficheros a través de las llamadas redes P2P con programas como Emule y otros muchos que ponen en contacto los ordenadores personales pero que requerían de una gran cantidad de tiempo y necesitaban dejar el ordenador prácticamente conectado las veinticuatro horas para llegar a obtener lo que se deseaba. El uso de estos programas había sido abandonado de forma progresiva para utilizar los nuevos métodos de “descarga directa” desde la web de Megaupload, u otras muchas de corte parecido. Los foros y buscadores acababan aportando enlaces directos que permitían obtener lo que se andaba buscando en unos instantes dependiendo del tipo de conexión de la que se disponía y del tipo de usuario. Concretamente Megaupload ofertaba un servicio Premiun a sus usuarios, con unos precios variables según fuera por meses, trimestres o anualidades que muchos usuarios utilizaban de forma profesional para distribuir información personal a sus contactos con solo alojarla y enviar por correo electrónico, twiter o mensajes de SMS el enlace correspondiente.

Muchos profesionales se han quedado sin este medio interesante de apoyo a su labor profesional e incluso algunos de ellos confiesan en entrevistas haber perdido archivos importantes de los que no tenían copia. Es difícil de creer esto pues aunque el servicio era fiable no me imagino a nadie arriesgando su trabajo colocándolo en una zona fuera de su control.

Este cierre ha trastornado de forma radical y profunda la supuesta normalidad de la vida colectiva en internet. Una vez más queda demostrado en este mundo cambiante que de un día para otro podemos encontrarnos con una realidad nueva o perder la que anteriormente nos servía y dejarnos mirando al cielo sin posibilidad de reacción inmediata. Y es que el resto de internet se ha convulsionado de forma rápida y violenta a su vez. Al grito de “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar”, todos y cada uno de los servicios se están apretando los machos a marchas forzadas para alterar sus políticas de privacidad y retirar los contenidos que pudieran ser sospechosos de infringir no sé qué Ley, PIPA, SOPA, ACTA o SINDE, cambiar las posibilidades de acceso de usuarios no registrados y dificultar en suma la distribución libre y rápida de contenidos, sean legales o no.

El problema como siempre está en el tamaño. Sigue habiendo plataformas que permiten a los usuarios ubicar sus trabajos para solaz disfrute de la comunidad internauta, tales como Youtube, Slideshare, Vimeo u otras pero enfocadas a trabajos personales que queremos dar a conocer de forma libre y sin ningún tipo de restricción. Un usuario normal puede situar un video de hasta quince minutos en Youtube con unas características de calidad que hacen inviable situar una película comercial, aunque siempre puede trocearse y rebajarse calidad. Pero no es lógico ni viable, aunque se sigue utilizando para la distribución de documentales y otras piezas de información muy interesantes.

He realizado el ejercicio de intentar buscar en la red algunas piezas que antes se conseguían de forma fácil y rápida y además no había otra forma de conseguirlas, porque la industria sigue encerrada en sus trece y no pone a disposición de los usuarios contenidos de forma legal al precio correspondiente y justo que motive su compra en lugar de su “pirateo”, palabra a todas luces incorrecta e inapropiada pero que todo el mundo entiende. Pongamos un ejemplo: para un trabajo sobre temas de adicción al alcohol que estamos realizando, necesitamos visionar la fantástica película “Días de vino y Rosas” del año 1962. Por los canales comerciales, léase videoclubes o tiendas comerciales resulta engorrosa su localización y dudo que llegue a conseguirse. Vía internet en diferentes canales comerciales aparece como descatalogada y ofrecen la posibilidad de obtenerla de segunda mano, pero no de forma inmediata. Anteriormente, en varios de los portables dedicados a temas de cine era fácil de obtener el enlace a Megaupload u otras y obtener la película en unos minutos.

No se pueden poner puertas al campo o ventanas al cielo. Este tipo de actos cambian de forma radical las formas de pensar y de hacer pero las necesidades y a la inmediatez que por otro lado se han inculcado a las personas en este mundo actual hacen que nos resistamos a cambiar y nos “busquemos la vida” como vulgarmente se dice, rescatando antiguas posibilidades como el P2P o pergeñando nuevas formas de hacer como los servicios en la “nube” u otras formas parecidas que existen o existirán.

No es bueno cultivar o padecer el llamado síndrome de Diógenes, consistente en almacenar y almacenar cosas, en este caso ficheros informáticos, pues el espacio en los discos duros no es infinito y además a medida que crece necesita una buena gestión de manejo y realización de copias que muchos usuarios no están por la labor de abordar o no tiene conocimientos para ello. La alternativa está en poder disponer de lo necesario a un precio razonable para su obtención en un primer momento y a otro precio razonable en el futuro si ya lo hemos pagado con anterioridad y queremos disponer de ello de nuevo.

Alternativas válidas son necesarias y en ellas hay que trabajar, pero malo es que nos hayamos acostumbrado, queriendo o forzados por la situación, a la inmediatez y la gratuidad. Desacostumbrarse lleva un tiempo y un esfuerzo y siempre podemos pasar a prescindir de las cosas. Todo cambio conlleva una oportunidad pero también un riesgo.

domingo, 22 de enero de 2012

ATRASANTOS



Me he permitido la licencia de titular esta entrada con una palabra que no existe, pero que quiere significar, con énfasis, lo contrario a “adelantos”. El que las entradas de un blog puedan ser leídas sin solución de continuidad, permite repetir algunos conceptos, algunas veces de forma involuntaria, sin llegar a cansar. En este caso traigo a colación una de mis frases preferidas, de Antonio Damasio, que reza así: “La tecnología hace feliz, pero es una trampa: depende de cómo se use”.

Estamos inundados de tecnología que nos hace determinadas actividades más sencillas y placenteras. En estos momentos viene a mi mente la imagen de la pescadilla que se come la cola, en un círculo sin fin, donde las cosas pueden llegar a darse la vuelta. En algún caso, el uso intensivo de la tecnología, confiar ciegamente en ella, puede amargarnos la vida. Voy a relatar un suceso que me ha ocurrido personalmente esta semana y que puede ser ilustrativo de cómo puede ser bueno tomar algunas precauciones adicionales en lugar de abandonarnos ciegamente a algunos determinados aparatitos, como pueden ser a modo de ejemplo, el teléfono móvil o un navegador de coche.

Suelo quedar con antiguos compañeros de trabajo de vez en cuando al objeto de mantener vivas las relaciones aún en la distancia. Estamos permanente conectados por correo electrónico, teléfono, “whasapp”, “twitter” y algunas otras posibilidades más, pero un contacto cara cara, un apretón de manos, una conversación fluida y rápida y un abrazo de despedida no se compensan con tecnología alguna.

Una opción que no me gusta y procuro no utilizar al menos si soy yo el que la sugiere, es la de “quedar” con alguien “en el móvil”. Bien es verdad que hay veces que es la única opción disponible si no tenemos perfectamente claros los horarios o las ubicaciones de ambos. Por cierto, una de las personas con las que me veo con una frecuencia más o menos mensual no tiene móvil y llevamos unos cuantos años disfrutando de la mutua compañía sin problemas, como antaño se hacía, cuando no había tanta conectividad.

En este caso que voy a relatar, mi amigo continúa en activo y trabaja en un gran centro empresarial lleno de edificios, empresas y laborantes. Como quedamos a comer, el sitio elegido es un centro comercial cercano donde hay multitud de cafeterías y restaurantes que se ponen de bote en bote al mediodía cuando llega la hora de alimentar el cuerpo. La imagen de una multitud cruzando el puente peatonal existente encima de la autopista que separa el centro de trabajo del centro de reponer fuerzas es espectacular, digna de ser contemplada como yo hice el otro día durante media hora muy a mi pesar.

Y es que aunque ya tenemos hora y sitio fijo concertado para nuestras citas esporádicas, esta semana tuve que hacer unos recados previos cuyo tiempo no podía estimar con precisión, por lo que dije a mi amigo que en el momento en que el metro se estuviera acercando a su posición, le enviaría un mensaje vía “whatsapp” para que saliera a mi encuentro. Pero cuando fui a echar mano a mi teléfono para realizar la operación, la funda que llevo al cinto estaba vacía: el teléfono estaba en casa, plácidamente. Con este abandono, uno se queda desprotegido, pues allí quedaba guardado en su interior el teléfono de mi amigo, que lógicamente no me sabía de memoria. En un pensamiento rápido se me ocurrió mandarle un correo electrónico, que el también recibe en el móvil, por lo que requerí la ayuda de una joven que viajaba a mi lado en el transporte público, que se brindó amablemente a mandarle una misiva escueta diciéndole que llegaba. La gente es amable si se le piden cosas normales y con corrección y educación.

Pero esto no sirvió de mucho. Mi amigo recibió el correo procedente de una persona que no conocía y no le prestó atención, como pasa cuando se reciben correos con remitentes desconocidos y más en el móvil donde directamente no se abren y o bien se borran directamente o se dejan para revisar en casa con más tranquilidad. Como no me fiaba de que esta opción funcionara, intenté en el centro comercial, sin éxito, acceder a internet para poder consultar mi agenda y obtener el teléfono móvil de mi amigo, pero fue infructuoso, no encontré en todo el centro comercial un lugar donde hubiera posibilidad de conectarse. En otra zona más urbana siempre está la posibilidad de un hotel, algunas cafeterías o incluso un “ciber”, pero en esta zona industrial y en este centro comercial en concreto no había nada. Pero es que, además, aunque hubiera logrado conocer el teléfono, tampoco encontré ninguna cabina telefónica, que han desaparecido porque se ve que casi nadie las usa e incluso en muchas cafeterías o bares ya no disponen de este servicio que antes podía ser usado. Hubiera tocado “echarle cara” de nuevo y pedir el favor o bien a alguien o bien a algún comerciante.

Así pues, mi amigo permaneció pacientemente esperando mi aviso de llegada cuando yo llevaba ya más de media hora esperándole pues incluso llegué a mi destino con antelación a lo previsto. Cuando ya vio que algo había ocurrido y tras intentar contactar conmigo precisamente a través del teléfono que descansaba plácidamente en mi domicilio, se dirigió al centro comercial y pudimos comer juntos, de forma rápida y en formato bocadillo aunque dispusimos de mucho menos tiempo para contarnos nuestras cuitas.

Algunas veces lo he hecho pero a partir de ahora, cuando vaya a ver a alguien de forma personal o profesional, voy a tomar la costumbre de anotar en un papel sus datos de teléfono y dirección, que esa es otra, nos confiamos algunas veces a otro aparatito, el “tomtom”, que también puede dejarnos tirados en cualquier momento.

La tecnología falla de vez en cuando e incluso se puede quedar olvidada en casa y no disponer de ella cuando vamos a echarla mano.

domingo, 15 de enero de 2012

TWITTER



Este simpático pajarito que se ha hecho amigo de mucha gente en el mundo es en realidad un auténtico depredador. Quién lo diría, con esa imagen tan simpática pero en el fondo es un consumidor de nuestro tiempo y deberemos controlarlo con mucho cuidado y no dejarle aletear demasiado so pena de caer en sus garras. Es ya algo mayor, pues está a punto de cumplir seis años, pero ha sido en los últimos cuando ha empezado a cobrar fuerza y colarse progresivamente en nuestras vidas, como uno de los mejores ejemplos de las llamadas redes sociales que tanta fuerza están acumulando día a día.

No entiende de horarios ni de idiomas ni de países. Está activo las veinticuatro horas del día, siete días a la semana y trescientos sesenta y cinco días al año, salvo el actual en el que por ser bisiesto lo estará uno más. Cualquier persona en el mundo en cualquier momento y lugar, en cualquier idioma, puede emitir un mensaje que podrá ser visto al instante por cualquier otra persona, que podrá contestar o simplemente hacer “retweet” con lo que la bola de nieve puede ser descomunal a medida que vaya siendo visto y relanzado por la red.

Internet ha puesto a disposición de la humanidad un medio de comunicación rápido, eficaz y por el momento diríamos que hasta barato en función de lo que nuestras operadoras nos desquiten mes a mes. La gente va entrando poco a poco en estos temas pero los incrementos día tras día son exponenciales. Recuerdo cuando empezamos a usar de forma diaria el correo electrónico, en mi caso hace unos quince años, y gustábamos de mandar chascarrillos y cosas graciosas a los pocos amigos que por aquel entonces disponían de él. Hoy en día el correo se ha generalizado y las personas que van accediendo a él gustan de seguir con este sistema de envíos que realmente es ya un atraso. “Twitter” es una alternativa siempre y cuando los destinatarios a los que quieras hacer llegar el mensaje sean usuarios y también “seguidores” tuyos, un concepto interesante.

Otro de los elementos que internet ha puesto a nuestra disposición para comunicar cosas son los blogs como este que Vd. está leyendo. Cumplen su función, pero resulta demasiado costosa su creación y su acceso, aunque cumplen la norma de ser de acceso mundial si no se han restringido. Podríamos considerar “twitter” como un micro-blog porque como sabemos sus mensajes están limitados a 140 caracteres, lo que nos hace recordar otro elemento de la comunicación, el “sms” pero con la gran diferencia de que los “sms” son uno a uno mientras que el “tweet” es mundial, salvo que lo restrinjamos.

Ya comentamos en la entrada autoINFORMACION las enormes posibilidades de esta herramienta. Cómodos en nuestra casita podemos seguir acontecimientos en cualquier parte del mundo siempre que los participantes estén generando “tweets” a los que pueden acompañar todo tipo de imágenes y videos. Si la cantidad de mensajes generados acerca de un evento es importante y masiva, se puede generar un “trending topic” que se convierte por un tiempo en lo más seguido y visto por la comunidad.

Pero donde este simpático pajarito tiene su jaula es en los llamados “smartphones”. Si bien puede ser gobernado desde el ordenador con acceso a internet, donde descubre su potencia y versatilidad es en los pequeños teléfonos inteligentes que cada vez más personas llevan en su bolsillo y que permiten recibir y emitir estos pequeños mensajes desde cualquier sitio y lugar, prácticamente sin control.

Una buena y categorizada estructura de “siguiendo” y cuantos más “seguidores” mejor es una manera de participar en lo que se está cociendo en la sociedad de forma instantánea. Y en algunos casos de forma masiva, de modo que se pueden llegar a hacer cambiar opiniones y acciones que de otra forma serían llevadas a cabo sin ninguna retroalimentación. Un ejemplo reciente lo hemos tenido en la llamada “Ley Sinde” donde varios consejos de ministros han ido retrasando su aprobación influídos, no me cabe ninguna duda, por el rojo vivo a que había llegado la red. Y tras su aprobación la polémica sigue y son frecuentes los repuntes de algunos “hastags” sobre el tema.

Esta red posibilita un cierto anonimato, si bien los usuarios gustan de ser ellos mismos con su personalidad y su fotografía. Ello no quita para que podamos tener un segundo o tercer usuario para otras cuestiones, como parodiar a políticos o personalidades, cuestión que pueda hacerse desde una óptica graciosa o malintencionada. Hay mecanismos para conseguir, con una cierta lentitud, suplantar a o que alguien nos suplante. Pero en algunos casos el parodiado está conforme siempre que quede claro que no es él.

Para terminar este breve comentario, la explicación de algunos conceptos básicos:

• TIMELINE. Página en la que se van mostrando con indicación de la hora los mensajes de los usuarios a los que seguimos.
• TWEET. Nombre que se le da a los mensajes de hasta 140 caracteres máximo.
• SEGUIDORES (Followers). Es la gente que te sigue a ti y lee tus mensajes.
• SEGUIDOS (Following). Usuarios a los se está siguiendo para ver sus mensajes.
• RESPONDER (Replies). Mensajes de respuesta directa a una persona.
• @XXXXX (Username). El identificativo de un usuario en twitter. Se obtiene al darse de alta y va acompañado de una palabra clave de acceso que no debemos facilitar a nadie.
• REENVIAR (Retweet -RT). Si una persona quiere compartir un mensaje que ha leído con sus seguidores.
• #HASHTAGS. Son etiquetas incorporadas a algunos mensajes con significado especial para ser encontradas y que pueden llegar a convertirse en “trendeing topic” si se genera una gran numero de mensajes que las incluyan entre su texto.

domingo, 8 de enero de 2012

FACIT



Ponerse a investigar sobre algo hoy en día es como entrar en una espiral hacia un pozo sin fondo. A los mandos de un teclado en el ordenador con conexión a internet, va apareciendo ante nosotros información de todo tipo que debemos de valorar y estudiar, pero en una sucesión que es en muchos casos inabordable, teniendo que tomar la decisión de parar en algún momento so pena de sucumbir ante el aluvión. Siempre se pueden tomar notas y volver sobre ello más adelante.

Cuando accedí a mi primer trabajo remunerado de una cierta entidad, como administrativo en la oficina de una empresa de construcción, la calculadora de que disponíamos para revisar las cuentas, que la mayoría de las veces se hacían primero de cabeza, era una de la marca Olivetti, mecánica por supuesto, de aquellas que había que dar a la palanca que hacía subir hacia arriba unos bloques metálicos que iban componiendo el resultado. Eran los años sesenta del siglo anterior, época de mucho bolígrafo, poca pluma, máquina de escribir, papel de carbón para hacer las copias y goma de borrar, copia por copia, si metías la pata.

Por aquellos años, esta empresa estaba hermanada con otra para acometer las obras de cierta envergadura. Yo acudía casi diario a la oficina de la otra empresa a intercambiar información, partes de obra por lo general. Esta oficina estaba regentada por un señor llamado Nicanor Díez, de cierta envergadura circular con sudoración fácil y con movimientos pausados en su caminar, pero con una cierta aristocracia en su porte y que gustaba de usar pajarita a diario. En esta oficina, la calculadora que se usaba era una de la marca FACIT, algo más moderna que la de la fotografía que ilustra esta entrada. Nicanor la manejaba con una presteza y velocidad envidiable, daba gusto verle, siendo como un avanzado mecanógrafo de esta calculadora que la ponía a cien por hora sacándola todo el partido que se podía.

Y es que manejar esta calculadora tenía su aquel. Hacía falta echarle cabeza si no se quería alargar el tiempo y el gasto de energía física dedicada a las operaciones al tener que estar dando vueltas a la manivela como si fuera un ventilador. Aunque yo no tenía que usar esa máquina en mis visitas a esa oficina, mostré interés por su uso y Nicanor se avino a dejarme utilizarla y me dio unas reglas básicas importantes que facilitaban el manejo. Recuerdo el ejemplo que me puso para multiplicar un número nnn por dieciocho: “metes nnn, desplazas carro uno a la izquierda, dos vueltas positivas de manivela, que es como multiplicar por veinte, desplazas carro uno a la derecha y dos vueltas negativas que es como restar dos veces, con lo cual ya lo tienes, veinte menos dos dieciocho”. Impresionante, y en una sola palabra. Lo normal hubiera sido meter nnn, dar ocho vueltas positivas a la manivela, desplazar carro uno a la izquierda y dar una vuelta positiva. Ambas operaciones daban el mismo resultado pero en la segunda se tardaba un poco más ya que se daban nueve vueltas mientras que en la forma abreviada se daban solo cuatro. Economía en las operaciones.

Aquella oficina se desmontó a finales de los sesenta y tanto Nicanor como su máquina de hacer números desaparecieron. Ya entrado este siglo, hará unos cinco años, unos amigos y vecinos de urbanización, Alfonso y Mercedes, se trasladaron a una casa nueva y nos invitaron a visitarles. Al llegar al salón de su casa la vi, estaba allí, una FACIT más antigua que la que yo recordaba haber usado. Mostré mi interés por ella y me la dejaron operar y toquetear. Funcionaba a la perfección y yo disfruté cual enano haciendo sumas, restas y multiplicaciones al tuntún y recordando los viejos tiempos y las instrucciones de Nicanor. Como un niño con un juguete nuevo en estos tiempos de ordenadores, donde las máquinas de calcular y de escribir han desaparecido y nuestros hijos ni saben que existieron.

Así quedó la cosa hasta hace unos días, antes de Navidad, en que tuve una actividad conjunta con Mercedes en la que me dejó de piedra al presentarse con una bolsa negra, muy pesada, que me dijo que era un regalo para mí de parte suya y de su marido. Habían considerado que la FACIT estaría mejor en mis manos que como objeto decorativo en su salón. Una sorpresa y un regalo que no sé si tendrá algún valor material en el mercado pero que espiritualmente para mí es de suma importancia y que nunca sabré como agradecerles.

Ahora está en mi salón. La máquina perteneció al padre de Alfonso y por lo que he podido encontrar en mi acceso a la red, es un modelo TK que se fabricaba en Suecia a finales de los años 40 del pasado siglo. Si bien funcionaba perfectamente, la he desmontado, limpiado y engrasado un poco. Más de setenta años contemplan al juguete, que sigue en plena forma. Un buen anti-ejemplo de OBSOLESCENCIA PROGRAMADA que ya comentábamos antes en este blog. Pesa más de seis kilos y el sonido mecánico de sus teclas y sus engranajes al hacer las operaciones es como música celestial comparable a la mejor serenata.

Ahora tengo que seguir indagando en la red, pues Nicanor no me contó cómo se hacían las divisiones ….

sábado, 31 de diciembre de 2011

eCOMERCIO


Las ventas por correo no han tenido un gran desarrollo en España aunque he de reconocer que es una afirmación que hago desde la ignorancia, al no disponer de datos fehacientes que la avalen. Los catálogos que recibíamos por correo, las posibles formas de solicitar los artículos por teléfono o carta y la única posibilidad de envío a través de los servicios de Correos frenaban el ímpetu de los consumidores por hacerse con productos vistos a través de las frías páginas de un folleto cada cierto tiempo.

Internet está cambiando muchas formas de ver las cosas y esto de la “tele-compra” no podía quedar atrás. Otras cuestiones paralelas se han desarrollado sobremanera, como el envío por servicios alternativos a Correos, como los de mensajería que han alcanzado un nivel de desarrollo importante, tanto en eficacia como en celeridad, además de permitirte el saber minuto a minuto donde se encuentra tu paquete. El artículo del diario ABC que ilustra esta entrada muestra que la compra por internet es un hecho para cada vez un mayor número de españoles. En otros países, donde la venta por catálogo estaba más desarrollada debido fundamentalmente a buenas prácticas, la venta por internet tenía la autopista creada y los mimbres preparados para explosionar.

Catálogo más dinámico y excitante que una página de internet es difícil de crear: texto enriquecido, enlaces, imágenes, sonido, movimiento y una inmediatez que llega a cualquier rincón del mundo son ingredientes que permiten cocinar un plato apetecible para cualquiera. Solo falta que las empresas que están detrás de estas páginas dispongan de una buena logística, un buen soporte informático y técnico, una buena pasarela de pago y lo que es muy importante y no debemos de olvidar, un buen servicio post-venta, que las cosas pueden llegar rotas o estropearse.

Y es que comprar un artículo en una tienda física no es sinónimo de un buen servicio posterior, que recordemos debe dar la empresa que fabricó el artículo y no el que la vende. Para muestra vale un botón y ya en la entrada de este blog titulada PAPYRE  contaba mis peripecias, no muy agradables, sufridas con una empresa, española, por mor de la garantía de un aparato comprado en una tienda física. El departamento técnico está en Granada y allí hay que mandar por mensajero el paquete con el aparato, con lo que a efectos de garantías lo mismo me daba haber comprado vía internet.

Yo soy de los que compran a través de internet porque me parece un método rápido, cómodo y eficaz, siempre que la empresa que esté al otro lado merezca mi confianza. Y hay algunas que la merecen mucho, como por ejemplo AMAZON, a la que no me canso de hacer publicidad por las buenas maneras que ha tenido conmigo, mucho más allá de lo exigible por mi parte y que han sido comentadas también en este blog, en las entradas  EFI....QUÉ? AMAZON y KINDLE. Ahora en España pero antes desde EE.UU. su funcionamiento es modélico y es un referente donde se deben fijar quienes quieran saber cómo hacer las cosas bien. El último KINDLE comprado en EE.UU. para un amigo fue solicitado por mí un martes a las 19:00 horas y el jueves de esa misma semana, dos días después, a las 14:00 estaba en manos de su destinatario, ambas horas peninsulares. Enviado desde América …. ¿Se puede pedir más eficacia?. Además de un precio imbatible.

Hay otras empresas en las que he comprado electrónicamente y han merecido mi confianza, como algunas de programas de software, El Corte Inglés, Deal Extreme, PCCOMPONENTES, LEQTOR, diversas páginas de venta de entradas para espectáculos y algunas bajo el paraguas de eBAY, pero también ha habido otras en que he salido un poco escaldado. Mencionar en esta parte negativa PIXMANÍA, con un servicio post-venta de garantía especialmente desastroso en el que tuve que enviar a mi cargo en dos ocasiones el artículo a Barcelona sin obtener satisfacción, y otra que uso solo en casos desesperados, IBERLIBRO, por su excesiva tardanza en remitir los artículos. El último libro usado, comprado y pagado en el momento de la compra y solicitud, llegó a mi poder más de dos semanas después, enviado desde una librería de Valladolid y su demora no fue debida a los servicios de Correos, medio utilizado y solicitado por mí para el envío, que me resulta más cómodo al no tener que estar en mi domicilio y sufrir la búsqueda y captura por parte del empleado de mensajería intentando entregar su paquete.

Otro ejemplo. A raíz de los miedos que me asaltaron con el tema de las copias de seguridad de mis datos informáticos y que reflejé en la entrada RESPALDO de la semana pasada, me lancé al “mira y compara” de un disco duro. Tras mirar por aquí y por allá y buscando solo el precio porque tenía una idea muy clara de cuál quería, me decidí por AMAZON y lo mismo, enviado desde Francia en menos de dos días laborables tenía el paquete en mis manos y estaba sacando el respaldo de mis datos.

Una cuestión muy importante que debemos de tener en cuenta y que quizá es lo que más frene este tipo de comercio es el tema del pago. Somos reticentes a dar nuestras tarjetas de crédito en internet y ello es lógico y comprensible por la gran cantidad de timos y problemas que podemos tener si no extremamos el cuidado y seguimos unas reglas básicas. Desde mi punto de vista, siempre que nos sea posible lo mejor es utilizar PAYPAL, un sistema contrastado y fiable de pago. Otro sistema que yo utilizo es el de disponer de VISA’ s virtuales facilitadas por mi banco a través de internet, en el que la tarjeta física no existe y se encuentra permanentemente a cero, sin saldo, y que solo cargo con los euros correspondientes en el preciso momento en que voy a efectuar la compra.

Aquel viejo anuncio de televisión del “mire, compare y luego compre” tiene especial significado hoy en día. Numerosos portales nos brindan información, muy detallada, de los productos e incluso nos indican donde adquirirlos y sus precios. Jamás lo hemos tenido tan fácil si sabemos aprovecharlo y movernos con cuidado. ¿Qué nos impide hoy en día comprar un producto que fabrican y venden solo en Australia? ¿Qué le impide a un autor español vender su libro, digital por supuesto, a un residente en la Patagonia o en un bosque perdido de Canadá? E incluso productos que no caduquen en breve, como naranjas de Valencia o chorizos de La Alberca son factibles de tener en nuestra puerta a golpe de ratón, con unos precios redondos y una calidad insuperable.

sábado, 24 de diciembre de 2011

RESPALDO

Por mucho que pensemos que tenemos las cosas claras, un suceso inesperado puede poner nuestros esquemas “patas arriba” como se dice vulgarmente. Quienes hayan seguido las notas que van engrosando este blog de forma semanal, habrán notado una cierta debilidad por los temas informáticos, derivada seguramente de mi profesión, una de mis profesiones, pero mucho más de mi afición por los ordenadores y el mundillo que los rodea. Hay alguna entrada anterior pero solo voy a indicar una que guarda algo de relación con lo que me propongo comentar en estas líneas. Es la entrada titulada CONTRASEÑAS.

Hay que buscar en la tercera acepción del diccionario para encontrar el significado del término “respaldo” y aun así no queda claro para mi propósito: “apoyo, protección, garantía”. Si me hubiera dado por titular esta entrada como “backup” quizá hubiera añadido un poco más de especificidad al asunto, pero solo para algunos, aunque la palabreja circula con frecuencia. “Backup” significa, curiosamente, “apoyo” o “respaldo” pero si se aplica a términos de informática, su significado es claro y determinante: copia de seguridad.

Ya hay días para celebrar casi todo. El pasado 30 de noviembre se celebró el “Día Internacional de la Seguridad de la Información”, ahí es nada, como digo, hay días para todos los gustos. Con ese motivo, la Guardia Civil, que también se ocupa de estos asuntos, colgó en su página web una serie de CONSEJOS,  elementales pero muy atinados, que deberíamos seguir los ciudadanos que trasteamos con la tecnología de los ordenadores en aras de la seguridad. Como es posible que con el tiempo el enlace desaparezca, reproduzco el que me interesa: “Realiza copias de seguridad o Backups periódicos de tu sistema y crea puntos de restauración al objeto de no perder información por incidentes de seguridad”.

Yo lo vengo haciendo con regularidad y creía que ese específico asunto lo tenía cubierto, aunque desde que no acudo diariamente a una oficina me había relajado en un aspecto que luego revelaré. El caso es que esta semana me he encontrado con un amigo que me ha referido lo que le ocurrió en su domicilio y su relato ha disparado todas mis alarmas.

Desde hace años, mi acervo informático ha ido incrementándose exponencialmente. Mi escáner echa humo y el espacio ocupado en discos duros no para de crecer. Documentos, trabajos, fotografías, estos escritos…. un sinfín de ficheros y contenidos que son para mí un valioso tesoro que persona alguna me podría reponer, al menos de forma completa, si lo perdiera. Y hay muchas formas de perderlo. Mi amigo me abrió los ojos al referirme como ha perdido el suyo hace unos días.

Estando de fin de semana, unos amigos de lo ajeno entraron en su casa forzando una ventana y abriendo tranquilamente desde dentro la puerta blindada con las llaves de repuesto que muchos tenemos cerca de la misma, más o menos visiblemente colgadas en algún llavero detrás de un cuadro. No le pudieron robar mucho, porque poco tenía, un poco de dinero y unas “joyinas” de su mujer, más recuerdos emocionales que de valor monetario. Por supuesto le destrozaron todo lo destrozable, le esparcieron por el suelo todo lo esparcible y le dejaron la casa en un estado lamentable. Su seguro ha calculado los destrozos en euros pero no puede calcular el valor sentimental de algunas cosas que ni con dinero se pueden volver a comprar. Lamentable la proliferación de estos actos de pillaje y saqueo a los que nos vemos expuestos los ciudadanos y que. en mi opinión, no son reprendidos con suficiente dureza por las fuerzas de seguridad y la justicia.

Como digo se llevaron poco, pero lo que sí que se llevaron fueron sus dos ordenadores, el fijo y el portátil. Y justo encima del fijo, en un cajón de la mesa, mi amigo tenía un disco duro externo con los respaldos de todos sus ficheros, donde sacaba copia semanalmente de sus datos. A poco que seamos perspicaces y deduzcamos un pelín, mi amigo se ha quedado sin nada, ha perdido todos sus datos. Es un gran aficionado a la naturaleza y estaba preparando desde hace años un libro sobre setas. Conociéndole estoy seguro que tendría miles y miles de notas y de fotografías que han desaparecido. Queda la posibilidad de que la policía encuentra a los facinerosos y pudiera recuperar sus datos, pero es más que remota esa posibilidad.

Pero ahí no ha acabado la cosa. Estos “pájaros” han utilizado su correo electrónico, bien es verdad que para mandar virus a sus contactos y para otras posibilidades que no voy a mencionar aquí. Cada cual que se revise las suyas, por ejemplo, si tenemos por comodidad recordadas las contraseñas de acceso a páginas web delicadas o no. Mi amigo ha ido cambiando las que recordaba, insisto en lo de las que recordaba, porque eran iguales en muchos sitios, ha anulado sus tarjetas bancarias y sus claves de acceso a estas entidades. Ponga Vd. mismo el etc. etc. de este caso haciendo una pormenorizada auto revisión de como de alborotado tiene su cotarro informático.

Aunque mi amigo no hubiera sufrido la visita de los indeseables, otros sucesos podrían haber provocado el mismo resultado en este aspecto. Un incendio o un escape de agua podrían haber dañado los equipos y los discos de respaldo que estaban justo encima o al lado. Seguro que se nos pueden ocurrir otros casos. Y es que además no está solo la posibilidad de perder los datos sino en otro aspecto que seguramente Vd. habrá deducido: que se los lleven. Hace poco una amiga que venía a jugar con mi hija me sustrajo la tarjeta que gobernaba la “Wii”. Si no lo tenemos muy escondido, un amigo que no sería tan amigo o la señora que viene a limpiar podrían haber sustraído a mi amigo su copia de seguridad. No es lo mismo que perderlo pero el contenido sensible podría caer en manos indebidas. Y esto enlaza con otro tema: el de cifrar los datos.

Los equipos que yo tengo en casa, un fijo y dos portátiles, tienen todos su datos cifrados y tienen activo el control de usuarios en sus arranques. Eso nos obliga a teclear la contraseña de acceso cada vez y a continuación teclear otra contraseña para tener acceso a los datos cifrados. Las contraseñas recordadas en la web quedan fuera de esto así que es un tema que no utilizo a pesar del inconveniente de teclearlas cada vez y eso que no son iguales en ninguno de los sitios y tengo más de doscientas. Los cacos podrían ser unos expertos en informática y saltarse estas contraseñas, aunque en el caso de la segunda lo dudo, la inicial de Windows es más fácil, pero no dejan de ser unas trampitas para que se ganen el sueldo. A resultas de esto, las copias de seguridad están también cifradas, por lo que por ese lado tranquilo si se llevan solo una de las dos cosas: ordenador o disco duro de respaldo.

Pero lo que encendió mis alarmas a resultas de la conversación de amigo era una cosa que hacía antiguamente y que por mor de no acudir a una oficina, había dejado de hacer y no es otra cosa que tener la copia de seguridad en una ubicación diferente. Antes la dejaba en la oficina. Ni que decir tiene que me faltó tiempo para llegar a casa, coger la copia de seguridad y llevarla a otro sitio, fuera de mi edificio. Por si acaso. Y con toda tranquilidad al estar cifrada.

Hay infinidad de programas para hacerlo, pero para facilitar pistas a los más interesados, las contraseñas las manejo con el formidable programa gratuito KEEPASS, el cifrado de los datos con el todavía más formidable programa gratuito TRUECRYPT y la gestión de las copias de seguridad, un tema pendiente y que no tengo muy bien solucionado con el programa no gratuito pero que pago con gusto VICEVERSA..

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sábado, 10 de diciembre de 2011

PRODIGALIDAD



La entrada titulada "TREINTA" escrita hace unos años en este blog acabó en los mismos términos en que va a acabar esta. Aquella se refería, entre otras cosas y sucedidos, a un libro de un autor no español mientras que esta va de uno de los mejores manejadores del castellano que he tenido la oportunidad de leer. No es otro que Miguel Delibes, uno de los españoles universales que no recibió ese premio sueco que sin duda merecía, cuestión que él tuvo siempre muy en segundo plano. Solo confesó haber recibido con agrado el primero de los muchos premios que tuvo, el Nadal, en 1948 por su libro "La Sombra del Ciprés es alargada", y fue porque le sirvió para encontrar su vocación de escritor y dedicarse a ella. Porque Miguel estudió comercio y derecho y solo de forma casual y a sus veintiún años entró a formar parte del equipo del diario “Norte de Castilla” como caricaturista. Cinco años después tuvo la fortuna de cambiar a periodista y ahí desarrolló su talento durante muchos años. Eran años donde era difícil expresar ciertas ideas debido al poder político reinante, pero se las ingenió de mil formas para llevarlas a sus lectores, tanto en el periódico como en sus libros.

Mi inclusión reciente en un club de lectura me ha forzado a releer “El Hereje”, la última novela, la única de corte histórico, publicada en 1998, poco antes de que una enfermedad “matara” al Delibes escritor, pues aunque le permitió seguir con vida hasta el 12 de marzo de 2010, no podía desarrollar lo que al le gustaba, que no era otra cosa que escribir. Yo había leído las andanzas de Cipriano Salcedo en 2005, y aunque las recordaba vagamente, he tenido sumo placer en reencontrarme con este y los demás personajes. Y además esta vez con tecnología añadida, ya que la lectura ha sido en un lector electrónico en el que se encuentra cargado y disponible el diccionario de la lengua, instrumento que me ha sido muy útil para buscar el significado de algunos, muchos, términos empleados con precisión por el maestro y que siempre es conveniente refrescar, cuando no simplemente saber de qué se trata. Con solo posicionar el cursor de mi “kindle” en un determinado vocablo, saltaba de forma automática el diccionario informando con precisión del significado. Bien es verdad que algunos términos no se encuentran en el diccionario oficial y he tenido que localizarlos de otra manera, pero la experiencia ha sido tremendamente grata y enriquecedora. Se puede ver un vídeo demostrativo casero en este enlace.

No es cuestión comentar aquí ningún aspecto del libro, cosa que haré someramente en el blog de “A leer que son dos días”. Si decir que de los muchos libros leídos de este autor, no es este el que elegiría si me viera en la tesitura de llevarme uno solo a una isla desierta. Por el momento me quedo con "Las Ratas". Y para ser fiel a lo mencionado en el comienzo de esta entrada, transcribo a continuación los ciento cuarenta y un vocablos que han suscitado mi atención, bien porque no los conocía bien porque me ha apetecido refrescarlos, acompañados de su significado, a modo de diccionario particular para quienes gusten de leer esta obra y no dispongan de un lector electrónico ni de un diccionario al lado.


acémilas
Mula o macho de carga, persona ruda, Cierto tributo que se pagaba antiguamente.
acerolos
Árbol de la familia de las Rosáceas
acezar
jadear. Sentir anhelo, deseo vehemente o codicia de algo.
acial
Instrumento con que oprimiendo un labio, la parte superior del hocico, o una oreja de las bestias, se las hace estar quietas mientras las hierran, curan o esquilan. Látigo que se usa para estimular el trote de las bestias.
acrimonia
Agudeza del dolor. Aspereza de las cosas, especialmente al gusto o al olfato. Aspereza o desabrimiento en el carácter o en el trato.
agraz
Dicho de la uva, y, por ext., de otros frutos: Sin madurar. Desagradable, molesto. Amargura, sinsabor, disgusto.
ahíto
Que padece alguna indigestión o empacho. Saciado, harto. Cansado o fastidiado de alguien o algo. Quieto, permanente en su lugar.
alabarderos
Soldado armado de alabarda. Soldado del cuerpo especial de infantería,
alamares
Presilla y botón, u ojal sobrepuesto, que se cose, por lo común, a la orilla del vestido o capa, y sirve para abotonarse, o meramente para gala y adorno o para ambos fines.
albacea
Persona encargada por el testador o por el juez de cumplir la última voluntad del finado, custodiando sus bienes y dándoles el destino que corresponde según la herencia.
albazano
Dicho por lo común de un caballo o de una yegua: De color castaño oscuro.
alfoz
Arrabal, término o pago de algún distrito, o que depende de él. Conjunto de diferentes pueblos que dependen de otro principal y están sujetos a una misma ordenación.
alhovas
**** Planta medicinal
almadiamiento
Mareo
andana
Orden de algunas cosas puestas en línea "Llamarse andana"Desentenderse de lo que es o podría ser un compromiso.
anjeo
Especie de lienzo basto.
anuencia
Consentimiento
apersogar
Atar un animal a un poste o a otro animal, para que no huya. Atar cosas juntas.
ardentía
Ardor, Encendimiento, enardecimiento de los afectos y pasiones. Viveza, ansia, anhelo.
arrobo
Éxtasis
atezado
Poner liso, terso o lustroso. Ennegrecer.
atrabiliario
De genio destemplado y violento.
bacillar
Parral, conjunto de parras sostenidas con una armazón. Viña nueva.
bardo
Barro, fango. Vallado de leña, cañas o espinos. Vivar de conejos, especialmente el que tiene varias bocas y está cubierto de maleza.
barzoneando
Andar vago y sin destino.
batudas
Serie de saltos que dan los gimnastas por el trampolín unos tras otros.
becada
Ave limícola del tamaño de una perdiz, de pico largo, recto y delgado, cabeza comprimida y plumaje pardo rojizo con manchas negras
boquifresco
Dicho de una caballería: Que tiene la boca muy salivosa, y por eso se le mantiene siempre fresca y es dócil y obediente al freno. Dicho de una persona: Que con serenidad y sin reparo dice verdades desagradables.
bruzas
boca abajo
burrajo
Estiércol seco de las caballerizas, usado en algunas partes como combustible.
cachucha
Especie de gorra. Bote o lancha pequeña.
capuz
Vestidura larga y holgada, con capucha y una cola que arrastraba, que se ponía encima de la ropa, y servía en los lutos.Cierta capa o capote que antiguamente se usaba por gala.
celaje
Aspecto que presenta el cielo cuando hay nubes tenues y de varios matices. Claraboya o ventana. Conjunto de nubes.
cembo
Cada uno de los caballones que hay a los bordes de un río, arroyo, canal o acequia, así como los de los senderos y caminos.
cenáculos
Reunión poco numerosa de personas que profesan las mismas ideas, y más comúnmente de literatos y artistas.
chiche
Juguete, objeto con que se entretienen los niños
chiscón
Tabuco, Aposento pequeño. Habitación estrecha.
cija
Cuadra para encerrar el ganado lanar durante el mal tiempo. Pajar.
cimbreña
Dicho de una persona: Delgada y que mueve el talle con soltura y facilidad.
cogitabundo
Muy pensativo.
conspicua
Ilustre, visible, sobresaliente.
coreché 
**** Voz onomatopéyica del canto de la perdiz.
coroza
Cono alargado de papel engrudado que como señal afrentosa se ponía en la cabeza de ciertos condenados, y llevaba pintadas figuras alusivas al delito o a su castigo.
ejarbe
Aumento de agua que reciben los ríos a causa de las grandes lluvias.
empecatado
De extremada travesura, de mala intención, incorregible. Dicho de una persona: A quien le salen mal las cosas, como si estuviera dejada de la mano de Dios.
encalabrinar
Enamorarse perdidamente. Obstinarse, empeñarse en algo sin darse a razones.Causar turbación en una persona o en su cabeza. Hacer concebir a alguien falsas esperanzas. Excitar, irritar.
endechaderas
Plañidera, Llorosa y lastimera. Mujer llamada y pagada que iba a llorar a los entierros.
enfaldo
Falda o cualquier ropa talar recogida o enfaldada. Seno o cavidad que hacen las ropas enfaldadas para llevar algunas cosas.
enteco
Enfermizo, débil, flaco.
entrizár
Apretar, estrechar, meter en un sitio estrecho.
escañil
Escaño pequeño. Escaño: Banco con respaldo en el que pueden sentarse tres o más personas.
escotoma
Zona circunscrita de pérdida de visión, debida generalmente a una lesión en la retina.
escrófulas
Tumefacción fría de los ganglios linfáticos, principalmente cervicales, por lo común acompañada de un estado de debilidad general que predispone a las enfermedades infecciosas y sobre todo a la tuberculosis.
facundia
Afluencia, facilidad en el hablar.
fanal
Farol grande que se coloca en las torres de los puertos para que su luz sirva de señal nocturna. Campana transparente, por lo común de cristal, que sirve para que el aire no apague la luz puesta dentro de ella o para atenuar y matizar el resplandor.
fatuidad
Falta de razón o de entendimiento. Dicho o hecho necio. Presunción, vanidad infundada y ridícula.
filonio
Electuario compuesto de miel, opio y otros ingredientes calmantes y aromáticos.
frazadas
Manta peluda que se echa sobre la cama.
fruitivo
Propio para causar placer con su posesión.
fútil
De poco aprecio o importancia.
gayola
Especie de choza sobre palos o árboles, para los guardas de viñas.
gocho
Cerdo, puerco.(animal)
gorjal
Parte de la vestidura del sacerdote, que circunda y rodea el cuello.Pieza de la armadura antigua, que se ajustaba al cuello para su defensa. En algunas razas lanares, repliegue cutáneo en la terminación del cuello, si se prolonga hasta los pechos.
guadamecíes
Cuero adobado y adornado con dibujos de pintura o relieve.
hazas
Porción de tierra labrantía o de sembradura.
herrada
Cubo de madera, con grandes aros de hierro o de latón, y más ancho por la base que por la boca.
hierático
Dicho de un estilo o de un ademán: Que tiene o afecta solemnidad extrema, aunque sea en cosas no sagradas
hocino
Instrumento corvo de hierro acerado, con mango, que se usa para cortar leña. Instrumento que usan los hortelanos para trasplantar. También Terreno que dejan las quebradas o angosturas de las montañas cerca de los ríos o arroyos. Huertecillos que se forman en dichos parajes. Angostura de los ríos cuando se estrechan entre dos montañas.
holandas
Lienzo muy fino de que se hacen camisas, sábanas y otras cosas.
homilías
Razonamiento o plática que se hace para explicar al pueblo las materias de religión.
huesa
Hoyo para enterrar un cadáver.
inane
Vano, fútil, inútil.
jofaina
Vasija en forma de taza, de gran diámetro y poca profundidad, que sirve principalmente para lavarse la cara y las manos.
julepe
Poción de aguas destiladas, jarabes y otras materias medicinales.Juego de naipes. Esfuerzo o trabajo excesivo de alguien. Desgaste o uso excesivo de algo.Golpe, tunda, paliza.
Reprimenda, castigo. Desorden, problema, fastidio.
lábil
Que resbala o se desliza fácilmente. Frágil, caduco, débil. Poco estable, poco firme en sus resoluciones. Quím. Dicho de un compuesto: Inestable, que se transforma fácilmente en otro.
labrantines
Labrador de poco caudal.
landres
Tumefacción inflamatoria, del tamaño de una bellota, de un ganglio linfático, generalmente del cuello, axilas e ingles. Bolsa escondida que se hacía en la capa o vestido para llevar oculto el dinero. Peste bubónica.
laya
Calidad, especie, clase. También Instrumento de hierro con cabo de madera, que sirve para labrar la tierra y revolverla.
lazareto
Establecimiento sanitario para aislar a los infectados o sospechosos de enfermedades contagiosas. Hospital de leprosos.
loba
Sotana. También mujer sensualmente atractiva. Hembra del lobo.
lubricán
Crepúsculo, Claridad que hay desde que raya el día hasta que sale el Sol, y desde que este se pone hasta que es de noche.
maceros
Hombre que lleva la maza delante de los cuerpos o personas autorizadas que usan esta señal de dignidad.
majanos
Montón de cantos sueltos que se forma en las tierras de labor o en las encrucijadas y división de términos.
majuelos
Correa de los zapatos. Espino de hojas cuneiformes, dentadas y divididas en tres o cinco segmentos, flores blancas en corimbo y muy olorosas, pedúnculos vellosos y lo mismo las hojillas del cáliz, fruto rojo, dulce y de un solo huesecillo redondeado.
medroso
Temeroso, pusilánime, que de cualquier cosa tiene miedo. Que infunde o causa miedo.
mialmas
Para mostrar agrado y satisfacción.
nicodemismo
**** WIKIPEDIA: El término fue acuñado por Calvino, quien lo utilizó para designar a los protestantes que, para evitar la persecución religiosa, aparentaban un estricto catolicismo público
núbil
Dicho de una persona y más propiamente de una mujer: Que está en edad de contraer matrimonio.
opiladas
Obstruir, cerrar el paso. Dicho de la hembra: Dejar de tener el flujo menstrual. Dicho del estómago: Llenarse de agua.
peculio
Dinero que particularmente tiene cada uno. Hacienda o caudal que el padre o señor permitía al hijo o siervo para su uso y comercio.
pegujaleros
Labrador que tiene poca siembra o labor. Ganadero que tiene poco ganado.
pericón
Dicho de un caballo o de una mula: Que sirve para cualquier puesto de tiro. Abanico de gran tamaño usado antiguamente por las mujeres.
perjurio
Juramento en falso. Quebrantamiento de la fe jurada.
perlesía
Privación o disminución del movimiento de partes del cuerpo. Debilidad muscular producida por la mucha edad o por otras causas, y acompañada de temblor.
perulero
Natural del Perú. Persona que ha ido desde el Perú a España, y especialmente la adinerada. También, Vasija de barro, angosta de suelo, ancha de barriga y estrecha de boca.
pífanos
Flautín de tono muy agudo, usado en las bandas militares. Persona que toca este instrumento.
pigre
Tardo, negligente, desidioso.
pinjante
Dicho de una joya o pieza de oro, plata u otra materia: Que se lleva colgada a modo de adorno. 
pitañosos
Legañosos. LEGAÑA: Humor procedente de la mucosa y glándulas de los párpados, cuajado en el borde de estos o en los ángulos de la abertura ocular.
plétora
Gran abundancia de algo. Exceso de sangre o de otros líquidos orgánicos en el cuerpo o en una parte de él.
presea
Alhaja, joya, tela, etc., preciosas. Medalla que se otorga al ganador de una competición. Antiguamente, Mueble o utensilio que sirve para el uso y comodidad de las casas.
preterición
Figura que consiste en aparentar que se quiere omitir o pasar por alto aquello mismo que se dice. Omisión, en la institución de herederos, de uno que ha de suceder forzosamente, según la ley.
probo
Honrado
pugnaz
Belicoso, guerrero.
rebociños
Mantilla o toca corta usada por las mujeres para rebozarse. Toca de lienzo blanco, comúnmente muy sutil, ceñida a la cabeza y al rostro de las mujeres, que unas veces caía sobre el cuello y los hombros y otras sobre el cuello y el pecho.
reconcomio
Impaciencia o agitación por una picazón o por una molestia análoga. Impaciencia o agitación por una molestia o ansiedad moral. Prurito o deseo persistente.
relapso
Que reincide en un pecado del que ya había hecho penitencia, o en una herejía de la que había abjurado.
relejes
Rodada o carrilada. Sarro que se cría en los labios o en la boca. Faja estrecha y brillante que dejan los afiladores a lo largo del corte de las navajas. Distancia entre la parte superior de un paramento en talud y la vertical que pasa por su pie. Resalte que por la parte interior suelen tener algunas piezas de artillería en la recámara, estrechándola para que la parte donde está la pólvora sea más estrecha que lo restante del cañón.
reteso
Acción y efecto de retesar. Teso pequeño, ligera elevación del terreno. Plenitud de la teta llena de leche.
rijosidad
Lujurioso, sensual. Pronto, dispuesto para reñir o contender. Inquieto y alborotado a vista de la hembra. Caballo rijoso.
rolla
Niñera. También Trenza gruesa de espadaña, forrada con pellejo, que se pone en el yugo para que este se adapte bien a las colleras de las caballerías.
romos
Obtuso y sin punta. De nariz pequeña y poco puntiaguda.
ruán
Tela de algodón estampada en colores que se fabrica en Ruan, ciudad de Francia.
ruano
Dicho de un caballo: Cuyo pelo está mezclado de blanco, gris o bayo.También, Que pasea las calles.
ruibarbo
Planta herbácea, vivaz, de la familia de las Poligonáceas, con hojas radicales, grandes, pecioladas, de borde dentado y sinuoso, ásperas por encima, nervudas y vellosas por debajo, flores amarillas o verdes, pequeñas, en espigas
rutando
Murmurar, rezongar. Susurrar, zumbar.
saín
Grasa que con el uso suele mostrarse en los paños, sombreros y otras cosas. Grosura de un animal.
salacidad
Inclinación vehemente a la lascivia. LASCIVIA: Propensión a los deleites carnales. Apetito inmoderado de algo.
sambenito
Capotillo o escapulario que se ponía a los penitentes reconciliados por el Tribunal eclesiástico de la Inquisición. Letrero que se ponía en las iglesias con el nombre y castigo de los penitenciados, y las señales de su castigo. Descrédito que queda de una acción. Difamación.
sardón
Monte bajo, terreno lleno de maleza. Mata achaparrada de encina (en León y Zamora).
servillas
Zapato ligero y de suela muy delgada.
tabardete
Fiebre alta producida por una insolación. Desus. Tifus, enfermedad infecciosa.
tabucos
Aposento pequeño. Habitación estrecha.
taimado
Bellaco, astuto, disimulado y pronto en advertirlo todo.
taita
Voz infantil con que se designa al padre. Hombre que tenía el gobierno de la mancebía.
tajuelo
Banco pequeño y rústico de madera.
talanqueras
Valla, pared o cualquier lugar que sirve de defensa o reparo.
teocracia
Gobierno ejercido directamente por Dios, como el de los hebreos antes que tuviesen reyes. Sociedad en que la autoridad política, considerada emanada de Dios, se ejerce por sus ministros.
tiple
Voz humana más aguda, propia especialmente de mujeres y niños.En el mar, Vela de falucho con todos los rizos tomados o Palo de una sola pieza.
tollo
Hoyo en la tierra, o escondite de ramaje, donde se ocultan los cazadores en espera de la caza.
tontiloco
Tonto y alocado.
tornaboda
Día siguiente al de la boda.
tortoléandose
**** Tambaleándose.
tósigo
Veneno, ponzoña. Angustia o pena grande.
transido
Fatigado, acongojado o consumido de alguna penalidad, angustia o necesidad. Transido de hambre, de dolor. Miserable, escaso y ridículo en el modo de portarse y gastar.
trasojado
Caído, desmejorado, macilento de ojos o con ojeras.
trebejos
Utensilio, instrumento. Juguete para entretenimiento de niños. Diversión, entretenimiento.
trémolos
Sucesión rápida de muchas notas iguales, de la misma duración.
viático
Prevención, en especie o en dinero, de lo necesario para el sustento de quien hace un viaje. Sacramento de la eucaristía, que se administra a los enfermos que están en peligro de muerte.
visajes
Gesto, movimiento anormal del rostro por vicio o enfermedad.
zaragüelles
Especie de calzones anchos que se usaban antiguamente, anchos y por lo general mal hechos.