… justos por pecadores es un conocido dicho o refrán popular que no necesita explicación. La imagen muestra un SMS recibido en mi teléfono móvil instándome a realizar una encuesta, probablemente de satisfacción o queja de un hospital. Sí, hace unos días he acudido a «ese» hospital, del Sistema Público de Salud, aclaro. Pero, quién o qué es «Ratenow»?
Como ya he comentado en numerosas ocasiones en este blog, he llegado a interiorizar y grabarme a sangre y fuego el no hacer clic en ningún enlace, o abrir documentos, vengan de donde vengan. Repito, vengan de donde (supuestamente) vengan. Ya sé que suena fuerte pero incluso un wasap procedente de un familiar o amigo puede ser falso si le han hackeado su cuenta, lo que está muy en candelero en estos días: basta consultar la prensa o el INCIBE para ver la «nueva» modalidad de timo por WhatsApp.
Y es que me llegan de todos los colores y de todas partes. Vean el siguiente correo electrónico que recibo insistentemente
Resulta que «tengo» —yo no me había enterado— un hijo americano que se llama Ángel Montanez Baez y que llega tarde o falta a clase con frecuencia a su colegio Jones High School de Orlando, en EE.UU., y por ello me informan machaconamente desde una plataforma llamada School Mint Hero. Y me instan a que justifique sus faltas haciendo clic en enlaces. Y llevo por lo menos tres años con estos correos. No voy a detallar las horas empleadas en aclarar la situación por otros medios —por supuesto no pinchando en enlaces— pero ha sido imposible. Que les den, al SPAM con estos correos, pero la cosa tiene guasa.
El teléfono móvil es un foco de entrada de muchos timos hoy en día. Bien sea por mensajes en las redes sociales, WhatsApp u otras, mensajes SMS y llamadas telefónicas, los amigos de lo ajeno tratan de embaucarte para sacarte información tendente a hacerse con tus dineros. Yo personalmente conozco a más de uno que ha caído en la trampa, además de yo mismo en dos o tres ocasiones, poca cosa, eso sí. Cada vez lo hacen mejor y la tecnología les ayuda, pues van por delante de las soluciones tímidas que se van implantando.
Por ello, lo mejor es en un primer momento y esa es mi recomendación y es lo que yo hago… NO A TODO. Llamada no esperada, no gracias. Llamada incluso de un banco o empresa conocida, no gracias, ya llamaré yo si eso. SMS con enlaces, ni hablar. Correos electrónicos con enlaces o documentos adjuntos, mucho cuidado y nunca los abro en el teléfono; espero a llegar al ordenador donde tengo más control. Corro el peligro de perderme algo interesante, pero por el contrario seguro que me salvo de alguna acción indeseada.
¿Cuáles son las consecuencias de todo esto? Los «buenos» pagan las consecuencias. El hospital se queda sin la encuesta. El restaurante que me manda por la mañana un SMS para confirmar mi asistencia a la comida del mediodía, se queda sin la confirmación por ese medio, que es rápido, sencillo y efectivo para la mayoría de los usuarios. Yo en su lugar llamo por teléfono, confirmo mi asistencia y hago la observación de que el sistema de SMS con enlaces no es adecuado. Por lo general, la respuesta es, con cierto resquemor, que… «todo el mundo lo hace». Bien, pues yo no.
Ejemplos hay numerosos: un tramo de carretera recto, de cuatro kilómetros con un par de cruces, buena visibilidad, bien asfaltado y con arcén, cuya velocidad nominal debería ser de 90 Km/hora, tiene accidentes por causa de algunos descerebrados. ¿Qué hace la DGT? reducir la velocidad a 70 Km/hora. ¡Todo el mundo a fastidiarse por la irresponsabilidad de unos pocos!
Otro ejemplo: el gestor, verdadero, de tu banco que te llama desde una centralita con tropecientos números y le cuelgas ipso facto. Por si las moscas. Una empresa que te pide documentación sensible por correo electrónico, por ejemplo, el DNI, pues si acaso con la imagen en blanco y negro y una marca de agua encima autorizando a esa empresa y para un caso específico consignado en la marca de agua y con los datos más sensibles, la firma, por ejemplo, pixelados. Se trata de que esa imagen no pueda ser reutilizada para otros fines que los descritos en la marca de agua.
Pero lo que hablamos. Si echamos un vistazo a esta web https://protegedni.es/ que nos facilita crear una marca de agua... ¿nos fiamos de ella? Yo no, desde luego. Estamos en las mismas, si les estoy facilitando a ellos, quienes sean, mi documento original… ¿qué garantías tengo de que no lo vayan a usar? Que lo ponga en la página no es suficiente y eso que a lo mejor son legales y tratan de ayudar. Lo dicho, pagan justos por pecadores. Y yo pondría el texto de la marca de agua en color rojo…
Cada uno tendrá que tomar sus decisiones en estos asuntos, pero siempre manteniendo la guardia alta y pensándoselo dos o tres veces antes de actuar. En mi opinión las acciones y medidas «oficiales» que se están tomando para contrarrestar los timos son de alcance corto y, por el momento, poco efectivas, mas reconozco que es un asunto peliagudo y nada fácil de tratar. Con ello, empresas serias están pagando el pato de no poder utilizar estas tecnologías por los recelos derivados del mal uso que hacen de ellas los «malos».














